Las imágenes muestran varios coches en los que los plásticos de su interior se han roto o derretido. El contenido asegura que se trata de “coches chinos” que han estado bajo el sol “demasiado tiempo”. El coche con la tapicería marrón es un BMW (coche alemán), según la búsqueda inversa de imágenes de Google. Miguel Machuca, mecánico y maldito que nos ha prestado sus superpoderes, también lo identifica como un BMW y concreta que sería un Serie 5. No hemos podido identificar la marca de los otros coches que aparecen en las imágenes.

Con la búsqueda inversa también hemos encontrado que el vídeo del salpicadero que se rompe ya circulaba en redes sociales rusas en abril de 2022 y sin ninguna referencia a China:
En un caso se publicó el 29 de abril de 2022 con el título “Coche ecológico”.
En otra publicación de hace cuatro años, el vídeo tiene el título “¿Y quién dijo que el plástico tarda mil años en descomponerse?”
El mismo vídeo se publicó también en 2022 en un portal polaco. En esta ocasión sí que tenía referencia al país asiático: “Coches chinos baratos que supuestamente iban a conquistar el mundo”.
También hemos visto que circulan vídeos parecidos en plataformas de venta como AliExpress y Amazon para promocionar parasoles de luna y tapices de salpicadero.
En la industria del automóvil, los plásticos son el segundo material más usado y, para los interiores, los plásticos más comunes son el ABS, el polipropileno o el nailon. Xabier García, físico e ingeniero de materiales, explica que los plásticos “sufren degradación con el paso del tiempo o ante condiciones externas, como ciclos térmicos o de humedad, temperaturas elevadas, radiación ultravioleta, etc.”. La constante exposición a los rayos UV debilita las cadenas moleculares de los plásticos, y estos se pueden volver más frágiles y propensos a romperse, como se ve en el vídeo del salpicadero.
Como señala García, además de los rayos UV, las temperaturas elevadas también pueden contribuir a la degradación de los plásticos. El interior de un vehículo aparcado al sol puede llegar a estar hasta 20 ºC por encima de la temperatura ambiente o incluso alcanzar los 80 ºC. Ahora bien, según el tipo concreto de plástico, cambia la temperatura a partir de la cual pueden empezar a perder propiedades o a deshacerse. Por ejemplo, el polipropileno (PP), que se usa para los paneles de instrumentos del coche, empieza a ablandarse o deformarse cuando llega a su temperatura máxima de uso de 135 ºC, pero su punto de fusión se sitúa entre los 160 ºC y los 176 ºC.

Fidel Ávila, profesor de FP de Automoción y maldito que nos ha prestado sus superpoderes, señala que el nivel de deterioro visible en los vídeos no es coherente con la exposición solar normal, y apunta que podría haberse aplicado algún tipo de corrosivo o decapante sobre las piezas.
En este artículo han colaborado con sus superpoderes los malditos Fidel Ávila, profesor de FP de Automoción, y Miguel Machuca, mecánico.
Gracias a vuestros superpoderes, conocimientos y experiencia podemos luchar más y mejor contra la mentira. La comunidad de Maldita.es es imprescindible para parar la desinformación. Ayúdanos en esta batalla: mándanos los bulos que te lleguen a nuestro servicio de Whatsapp, préstanos tus superpoderes, difunde nuestros desmentidos y hazte Embajador.