

La Constitución de Estados Unidos no fija una religión oficial. Además, en la Enmienda primera se indica que “el Congreso no promulgará ninguna ley que establezca una religión o que prohíba su libre ejercicio”.
El presidente de Estados Unidos emitió el 16 de enero de 2026 una comunicación por el Día de la Libertad Religiosa, que se celebra en el país anualmente para conmemorar la aprobación en 1786 del Estatuto de Virginia para la Libertad Religiosa. En ella reivindicaba esta celebración y decía que EEUU “se ha regido por una verdad fundamental: toda persona nace con el derecho divino de practicar su fe, seguir su conciencia y adorar a su Dios libremente y sin temor”.
Los contenidos están circulando en pleno cruce de declaraciones entre el presidente de Estados Unidos y el papa León XIV. En el último, Donald Trump ha acusado a León XIV de “poner en peligro a muchos católicos” porque, según ha dicho en una entrevista en Salem News, “cree que es bueno para Irán tener un arma nuclear”. Por su parte, el pontífice le ha respondido que su misión “es predicar la paz”. En ocasiones anteriores, el presidente estadounidense se ha referido al papa como “débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior”, tras haber pedido León XIV el fin a los ataques en Irán e invitado a una solución pacífica.
En abril de 2026, el presidente de Estados Unidos publicó en su red social Truth una imagen representándose a sí mismo con una imagen similar a Jesucristo. Ante la polémica generada, Donald Trump eliminó el mensaje.