El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la UE registró en febrero seis interceptaciones de cargamentos de cítricos importados por contener residuos de pesticidas superiores a los permitidos (limas procedentes de Brasil, mandarinas procedentes de Turquía y naranjas procedentes de Egipto). Su uso está prohibido o limitado por el riesgo que supone la exposición (en determinadas cantidades) a la salud. Entre otros, riesgos neurológicos.
Ahora bien, el sistema RASFF no está destinado a advertir sobre riesgos de seguridad alimentaria al consumidor, sino a las autoridades de control de alimentos y piensos: se trata de una herramienta para el intercambio de información sobre las medidas tomadas ante la detección de un riesgo en un pienso o en un alimento.
En caso de que los productos sobre los que se ha advertido a través del RASFF sí se comercialicen y lleguen al consumidor, será la agencia de seguridad alimentaria de cada país (en el caso de España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y nutrición, AESAN), quien emita la alerta pertinente y proporcione los consejos de seguridad correspondientes a estos. Puedes acceder a todas ellas aquí.