Maldito Clima

Lluvias, DANA y cambio climático: cuál es la relación

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¿Se puede afirmar que la DANA de Valencia de 2024 fue producida por el cambio climático? No se puede afirmar científicamente que fuese provocada sólo por el cambio climático, pues se trata de un fenómeno común en la zona mediterránea, pero sí sabemos que el calentamiento global la hizo más dañina. Un estudio de atribución publicado en la revista científica Nature ha probado que el cambio climático antropogénico intensificó la tasa de lluvia en 6 horas un 21% y expandió en un 55% el área afectada por las precipitaciones extremas.

La DANA de octubre de 2024 y el cambio climático: el calentamiento global incrementó los efectos de la tormenta

Para saber si una DANA -o cualquier evento meteorológico extremo- ha sido más o menos dañina por el cambio climático hace falta realizar estudios de atribución. Estos estudios suelen calcular, en concreto, si un fenómeno meteorológico ha sido más probable o más intenso en el escenario actual de calentamiento global que en un mundo sin cambio climático.

El 17 de febrero de 2026, la revista científica Nature publicó el primer estudio de atribución sobre la DANA de Valencia. Para ello, los investigadores utilizaron simulaciones de las condiciones meteorológicas reales durante la tormenta y las compararon con un escenario equivalente en la época preindustrial (antes de que los gases de efecto invernadero emitidos por las actividades humanas modificaran el clima de la Tierra).

Este enfoque permite evaluar qué habría ocurrido si la misma tormenta se hubiera desarrollado en un mar Mediterráneo más frío y una atmósfera con menos humedad, es decir, antes de los efectos del cambio climático antropogénico. Los resultados muestran que el cambio climático intensificó cada fase del proceso de formación y desarrollo de la DANA de octubre de 2024:

  • Más lluvias: El volumen de lluvia acumulado en la cuenca del río Júcar fue un 19% mayor en comparación con un escenario sin cambio climático.

  • Lluvias más intensas: No sólo llovió más, sino que la lluvia estuvo más concentrada en menos tiempo. El cambio climático aumentó la acumulación de lluvia en 6 horas en un 21% y la intensidad de la lluvia por hora en un 20% por cada grado de calentamiento. Esto se vio, por ejemplo, en el municipio valenciano de Turís, donde cayeron 771,8 mm en 16 horas y 184,6 l/m2 en una hora, el valor máximo histórico en ese periodo de tiempo registrado hasta la fecha.

  • Mayor área afectada: La superficie que recibió precipitaciones se incrementó en un 55% debido a la influencia humana en el clima.

  • Mecanismos físicos implicados: El calentamiento global incrementó la humedad atmosférica y la energía disponible para la convección, lo que favoreció corrientes ascendentes más intensas y alteraciones en la microfísica de las nubes, haciendo que la tormenta fuera más eficiente en la producción de lluvia.

    Amplificación de la tormenta. Fuente: Human-induced climate change amplification on storm dynamics in Valencia’s 2024 catastrophic flash flood. Nature Communications. Enlace.

Qué decían los primeros análisis sobre la influencia del cambio climático en la DANA de Valencia

En los días posteriores a la DANA, tres organizaciones especializadas publicaron análisis preliminares sobre la posible influencia del cambio climático en el evento extremo. Todos apuntaban en la misma dirección: que la DANA fue más intensa porque el calentamiento global había agravado algunas condiciones, como la humedad y la temperatura de la atmósfera.

  • World Weather Attribution destacó que las lluvias fueron “un 12% más intensas” y son “el doble de probables en un clima como el actual”, con temperaturas medias “1,3 ºC más cálidas respecto a la era preindustrial”.

  • Climameter indicó que la DANA fue provocada por “condiciones meteorológicas muy excepcionales” y cuyas características pueden “adscribirse, principalmente, al cambio climático antropogénico” y que la variación natural del clima tuvo un papel “modesto”. Tormentas como la del 29 de octubre de 2024 cuentan con un “15% más de humedad” y las temperaturas son “hasta 3 ºC más cálidas en la costa mediterránea de España”, dos condiciones vinculadas a tormentas y lluvias más intensas.

  • Climate Central se centraba en que la DANA se ‘alimentó’ de un río atmosférico, una especie de autopista atmosférica que transporta humedad y vapor de agua a lo largo de muchos kilómetros, y que venía de un océano Atlántico especialmente caliente. Esas temperaturas oceánicas tan elevadas “fueron al menos de 50 a 300 veces más probables debido al cambio climático antropogénico”.

Cómo se produce una DANA

Las depresiones aisladas en niveles altos de la atmósfera (DANA) son un fenómeno meteorológico que ocurre cuando una masa de aire frío choca contra el aire caliente de la superficie de la Tierra, provocando una inestabilidad que genera nubes y puede causar (aunque no siempre) tormentas y precipitaciones intensas. Las DANA son comunes en el área mediterránea, una zona en la que también ocurren lluvias torrenciales, de gran intensidad y muy localizadas.

Más humedad en la atmósfera y océanos más cálidos

Actualmente, la atmósfera acumula más cantidad de agua “porque los océanos están más calientes por el aumento de las temperaturas”, apuntó para el Science Media Center María José Sanz, directora del Centro Vasco de Investigación sobre Cambio Climático (BC3). Precisamente, el Mediterráneo registró en 2025 un nuevo récord de su temperatura superficial y 18 de los 20 valores más altos desde el inicio de la serie histórica en 1982 se han registrado entre 2023 y 2024, según el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM).

Insertar: https://twitter.com/CEAM_Meteo/status/1823095097661026329 

A esta mayor temperatura de los océanos, que hacen de combustible de estos eventos extremos, Sanz agrega que la corriente en chorro adquiere ciertas características que favorecen las DANA, ya que “son zonas de bajas presiones que se aíslan de esa corriente”.

Las lluvias son más frecuentes e intensas con la crisis climática y más peligrosas para personas e infraestructuras

El Grupo Internacional de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC, siglas en inglés) indica en su último informe de evaluación, de 2021, que la frecuencia e intensidad de las precipitaciones ya ha aumentado desde 1950, que la crisis climática es probablemente la principal causa y que se espera que esta tendencia continúe con el calentamiento global.

A esto se le suma que los episodios concretos de precipitaciones intensas que solían ocurrir una vez cada diez años tienen más probabilidades de surgir cuantos más grados aumente la temperatura media de la Tierra.

En Europa, el IPCC indica que el calentamiento global, los cambios en las precipitaciones y el aumento del nivel del mar supondrán más riesgos para personas e infraestructuras por inundaciones. En los escenarios de mayor calentamiento (por encima de los 3 °C), se estima que los daños y personas afectadas por estos fenómenos extremos pueden suponer el doble que en la actualidad.

Créditos de imagen destacada: European Union, Copernicus Sentinel-3 imagery