MENÚ

'Ley de restauración de la Naturaleza' de la Unión Europea: qué incluye este reglamento que los países están obligados a aplicar

Publicado
Claves
  • La UE aprobó el 17 de junio el Reglamento de Restauración de la Naturaleza para recuperar ecosistemas, mitigar el cambio climático y mejorar la seguridad alimentaria
  • La norma obliga a “restaurar” al menos el 20% de las zonas terrestres y marítimas de cada Estado para 2030 y todos los ecosistemas que lo necesiten para 2050
  • Además, tendrán que recuperar los polinizadores, aumentar los espacios verdes en las ciudades y contribuir a la plantación de 3.000 millones de árboles

Comparte

El 17 de junio de 2024 la Unión Europea aprobó el Reglamento de Restauración de la Naturaleza que había presentado la Comisión Europea en 2022. Este reglamento obliga a los Estados miembros a recuperar ecosistemas en zonas terrestres, marinas y agrícolas a largo plazo para alcanzar objetivos climáticos y de biodiversidad de la UE y “mejorar la seguridad alimentaria”. Deberán restaurar al menos el 20% de las zonas terrestres y marítimas antes de 2030 y todos los ecosistemas que lo necesiten de aquí a 2050.

Tras dos años de tramitación, el texto ya está aprobado de forma definitiva y entrará en vigor 20 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (aún no se sabe cuando será esta publicación). Al ser un reglamento, en ese momento será de obligada aplicación en todos los Estados miembro, sin necesidad de transponerse a sus legislaciones nacionales como sí ocurre con las directivas.

Objetivos de la ley: recuperar los ecosistemas, mejorar la seguridad alimentaria y contribuir a la mitigación del cambio climático

Este reglamento busca recuperar los ecosistemas de forma sostenida en el tiempo, alcanzar los objetivos de la UE sobre mitigación del cambio climático y mejorar la seguridad alimentaria. La ley indica que el camino para llegar hasta ahí es “restaurar” los ecosistemas y señala objetivos concretos de recuperación, pero son los Estados quienes establecen las medidas para cumplirlos.

La UE define “restauración" como “el proceso de contribuir activa o pasivamente a la recuperación de un ecosistema para mejorar su estructura y funciones, con el objetivo de conservar o aumentar la biodiversidad y la resiliencia del ecosistema”. Las medidas de restauración afectarán a varios tipos de ecosistemas: terrestres, costeros y de agua dulce; marinos; urbanos; agrícolas y forestales.

Ecosistemas terrestres y marinos: prioridad a Red Natura y un 90% de hábitats recuperados para 2050

Tanto en los ecosistemas terrestres, costeros y de agua dulce como los marinos, los países miembro deberán restaurar los tipos de hábitats que no estén en buena condición y establecer medidas para reintroducir ecosistemas que no estén presentes actualmente. 

Las medidas de los estados deberán cubrir al menos el 30% de la superficie de hábitats que no se encuentren en buena condición para 2030, el 60% de ellos para 2040 y el 90% para 2050. Hasta 2030 se priorizarán aquellas zonas que estén situadas en Espacios de la Red Natura 2000.​​ Además, antes de 2030 deberá conocerse el estado del 90% de los ecosistemas y para 2040 del conjunto de hábitats. 

Mejorar la biodiversidad en áreas agrícolas para 2030

La ley establece que los países deberán establecer medidas para mejorar la biodiversidad en las áreas agrícolas teniendo en cuenta: el cambio climático, las “necesidades sociales y económicas de las zonas rurales” y la necesidad de una producción agrícola sostenible.

Se deberán mejorar, hasta el 31 de diciembre de 2030, dos de los tres indicadores de biodiversidad agrícola que son: el índice de mariposas de pastizales, las reservas de carbono orgánico en suelos agrícolas y la proporción de tierras agrícolas con elementos paisajísticos diversos. Estos se medirán cada seis años. 

También se deberán implementar medidas que garanticen unos niveles de aves comunes ligadas a medios agrarios, es decir, las​​ que “dependen de los hábitats de las tierras agrícolas para su alimentación o su nidificación, o ambas”. En España son 24 especies, entre las que están las urracas, los gorriones, las alondras, los mochuelos, los jilgueros o las perdices. Dependiendo de si cada país tiene poblaciones históricamente más reducidas o no de estas y otras especies, los niveles a alcanzar serán distintos.

Ecosistemas forestales: tener en cuenta los riesgos de incendios y alcanzar una tendencia creciente de aves forestales comunes

En las medidas a implementar para mejorar la biodiversidad en los ecosistemas forestales, el texto señala que debe tenerse en cuenta los riesgos de incendios. Además deben lograr una tendencia creciente en el índice de aves forestales comunes y mejorar al menos seis de los siete indicadores siguientes: madera muerta en pie, madera muerta caída, proporción de bosques no coetáneos, conectividad forestal, reservas de carbono, porcentaje de bosques dominados por especies arbóreas autóctonas y diversidad de especies arbóreas.

Aumentar el espacio verde de las ciudades, recuperar los polinizadores, plantar árboles y eliminar barreras en los ríos

Otras medidas que contempla la ley incluyen:

  • Aumentar la diversidad de insectos polinizadores (como abejas y mariposas) y revertir su declive para hacerlos crecer a partir de 2030. Este crecimiento se medirá cada seis años.

  • La restauración de los ecosistemas de agua dulce debe incluir esfuerzos para restaurar la conectividad natural de los ríos, por ejemplo eliminando las barreras artificiales (como presas y diques) que impidan el flujo natural de los ríos y que ya no sean necesarias, analizando antes sus funciones socioeconómicas.

  • Plantar al menos 3.000 millones de árboles adicionales en la UE “de aquí a 2030”, un objetivo que estaba ya incluido en la estrategia de biodiversidad del organismo. Deberán hacerlo “garantizando la diversidad de las especies y de su estructura por edades” y "priorizando” especies autóctonas. 

Además de estas medidas, los países deben asegurarse de que no haya una pérdida de espacio verde urbano de aquí al 21 de diciembre de 2030, aunque pueden excluir áreas con más del 45% de espacio verde o más del 10% de la superficie cubierta por árboles. Para 2031, deberá darse una “tendencia creciente” de la superficie total nacional de espacios verdes urbanos, integrándolos también en infraestructuras y edificios, así como de árboles urbanos. Esta tendencia se revisará cada seis años hasta alcanzar un nivel satisfactorio que establecerá cada Estado miembro tras una evaluación basada en datos científicos.

Excepciones por interés público o motivos de fuerza mayor

Esta ley contempla ciertas excepciones para la aplicación de las medidas. En el caso de la restauración de ecosistemas permite a los países (siempre que esté debidamente justificado) no alcanzar el objetivo del 100% de hábitat restaurada para 2050. Algunas de estas excepciones (que no se aplican a los espacios de la Red Natura) incluyen transformaciones inevitables “provocadas directamente por cambio climático”, causas de fuerza mayor como desastres naturales, efectos provocados por terceros países o bien la realización de proyectos de interés público.

Entre los proyectos de interés público, establece los proyectos de energía renovable y permite hacer excepciones para estos proyectos si no es posible encontrar alternativas menos perjudiciales y siempre que se haya evaluado el impacto ambiental según las directivas correspondientes. Lo mismo ocurre con aquellas zonas que se utilicen para actividades de defensa nacional si resultan incompatibles con medidas de restauración. 

Cada Estado miembro deberá presentar un plan de restauración dos años después de la entrada en vigor

Cada país miembro deberá elaborar un plan nacional de restauración en el que explique las medidas que llevará a cabo para cumplir con los objetivos planteados, según establece el reglamento. La Comisión Europea establecerá un modelo estándar para estos planes que presentará tres meses después de la entrada en vigor de la ley y los planes se presentarán a los 24 meses después de esa entrada en vigor.

Hazte maldito, Hazte maldita
Te necesitamos para combatir los bulos y la mentira: sólo juntos podemos pararla. En Maldita.es queremos darte herramientas para protegerte contra la desinformación, pero sólo con tu apoyo será posible.

Eres muy importante en esta batalla para que no nos la cuelen. Seguro que tienes conocimientos útiles para nuestra batalla contra los bulos. ¿Tienes conocimientos de idiomas? ¿Lo tuyo es la historia? ¿Sabes mucho sobre leyes? ¡Préstanos tu Superpoder y acabemos juntos con los bulos!

También puedes apoyarnos económicamente. Maldita.es una entidad sin ánimo de lucro y que sea sostenible e independiente, libre de publicidad y con profesionales bien remunerados dedicados a luchar, contigo, contra la desinformación depende de tu ayuda. Cada aportación cuenta, cualquier cantidad es importante.