MENÚ

A 31 de agosto, los incendios han quemado más de 300.000 hectáreas en España, la mayor superficie afectada en lo que va de siglo y la quinta desde que hay registros

Publicado
Actualizado
Claves
  • 2022 ya ha superado a 2012, el segundo año con mayor superficie quemada en lo que va de siglo
  • Sólo superan al año actual 1985, 1978, 1994 y 1989 por este orden, según el MITECO
  • En la provincia de Zamora se ha carbonizado el 6% de su territorio


Comparte
Categorías
Recursos utilizados
Expertos
Fuentes oficiales (comunicados, bases de datos, BOE)

En lo que va de 2022, la superficie quemada por los incendios ha alcanzado las 301.363 hectáreas, según los datos solicitados por Maldita.es al Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales (EFFIS, por sus siglas en inglés), que pertenece al programa europeo Copernicus y obtiene datos de superficie quemada dos veces al día a través de imágenes satelitales.

Estas cifras convierten a 2022 en el peor año en número de hectáreas quemadas en lo que va de siglo según EFFIS, cuyo análisis abarca desde el año 2000 hasta la actualidad. Por su parte, según el registro histórico del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), que comprende el periodo 1961-2015, este año sería el quinto con más superficie quemada desde que hay registros, pues, con las cifras actualizadas a 31 de agosto, 2022 ha superado ya a 1981, que no llegó a las 300.000 hectáreas calcinadas.

Seguiremos actualizando esta información con datos oficiales. Última actualización: 31 de agosto a las 14:00.

El 91% de la superficie quemada en 2022 corresponde a junio, julio y agosto

De las 301.363 hectáreas quemadas en lo que va de 2022, según EFFIS, 277.329 se habrían quemado entre el 1 de junio y el 31 de agosto: el 91,48%. Es lo que va de verano meteorológico, que comprende desde el 1 de junio hasta el 31 de agosto. En este periodo, las tres comunidades autónomas más afectadas han sido Castilla y León, con 85.746 hectáreas arrasadas; Galicia, con 51.483 y Comunidad Valenciana, con 34.203.

Si comparamos la cifra de hectáreas arrasadas con la superficie de las comunidades autónomas, las que más impacto han sufrido son Galicia y la Comunidad Foral de Navarra, con el 1,74 y 1,67% de superficie quemada respectivamente, seguidas de la Comunidad Valenciana con el 1,47% y Castilla y León con el 0,91%.

Por provincias, la más afectada ha sido Zamora, donde los incendios han quemado el 6,31% del territorio, seguida por Ourense y Castellón, con el 4,33% y el 3,07% respectivamente. Los datos de superficie son del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Ocho incendios han superado las 10.000 hectáreas

En lo que llevamos de verano meteorológico ya se han registrado en España más de 130 incendios con una superficie superior a las 100 hectáreas. De todos ellos, 42 han superado las 1.000 hectáreas y ocho, las 10.000. Estos últimos, los más virulentos contabilizados por EFFIS hasta el 31 de agosto, se han producido en las localidades de Bejís (Castellón) con 19.362 hectáreas, Ateca (Zaragoza) con 14.159, Folgoso do Courel (Lugo) con 13.612, Carballeda de Valdeorras (Ourense) con 12.735, Vall d’Ebo (Alicante) con 12.977 y Ladrillar (Cáceres) con 12.687.

Las áreas afectadas por todos estos incendios, entre otras, fueron declaradas 'zona catastrófica' (oficialmente, "zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil") por el Consejo de Ministros el 23 de agosto.

EFFIS contabiliza el incendio de la Sierra de la Culebra en Zamora, el más virulento producido en nuestro país este verano, en tres términos municipales diferentes pero contiguos: Ferreras de Abajo con 539 hectáreas, Ferreras de Arriba con 28.046 hectáreas y Tábara con 32.528 hectáreas. Entre las tres superficies suman 61.113 hectáreas.

El gobierno de Castilla y León solicitó el 21 de junio la declaración de la zona como ‘catastrófica’. El Gobierno ha comenzado trabajos de recuperación del área afectada con actuaciones dirigidas a la estabilización del suelo o la recuperación del ecosistema.

Efectos de la sequía, el clima y la gestión forestal en la situación de los bosques

Como ya hemos contado en Maldita.es, este verano está siendo uno de los más calurosos de las últimas décadas. A esto se le añade la situación de sequía que afecta tanto a España como al continente europeo. Jonathan Troncho, técnico de proyectos en la Fundación Pau Costa, una organización sin ánimo de lucro para la prevención y gestión de incendios forestales, explica que estos han sido dos de los “ingredientes” climáticos que han propiciado la situación extrema de 2022. “El clima está llevando a los bosques hasta el límite de sus capacidades”, recalca. El experto explica que las previsiones para estas catástrofes naturales son “desfavorables”, ya que de continuar así el clima se producirán más fuegos de mayor intensidad.

A pesar de que los bosques incluyen mecanismos naturales de adaptación a estos fenómenos, especialmente en la zona mediterránea, los veranos cada vez son más calurosos y hacen que los bosques no puedan recuperarse. Esto depende de la cantidad de precipitaciones que recoge ese bosque a lo largo de la primavera, otoño e invierno, explica el experto. “Con el cambio climático tenemos bosques cada vez más vulnerables y con vegetación muy disponible para ser quemada”, recalca Jonathan Troncho. Con esta situación “cualquier mecha” puede provocar un incendio de grandes proporciones.

Por su parte, Mónica Parrilla, responsable de campañas del Área de Biodiversidad de Greenpeace, suma a estas dos causas la “falta de gestión” que están sufriendo los bosques en nuestro país, algo que los convierte en un “auténtico polvorín”. “Estamos viendo incendios de alta intensidad con comportamientos que los vuelven casi indestructibles”, detalla Parrilla a Maldita.es. Además, el abandono del medio rural en las últimas décadas ha hecho que aumente la masa forestal, conformando un paisaje “continuo” para que las llamas avancen.

Los planes de actuación se van a extender a todo el año

El Gobierno ha aprobado, en el Consejo de Ministros del 1 de agosto, un Real Decreto-ley por el cual se han adoptado una serie de medidas urgentes en materia de incendios forestales. "Ya no podemos pensar que la temporada de riesgo extremo de incendios sólo ocupa dos o tres meses en nuestro calendario", detalló la ministra para la Transición Ecológica (MITECO), Teresa Ribera. Esta batería de medidas introduce mejoras en aspectos como la prevención, la extinción y la restauración de los terrenos forestales afectados.

Con estas nuevas medidas, los planes de actuación autonómicos se aplicarán de manera ininterrumpida durante todo el año. Para armonizar la respuesta, el MITECO ha restablecido unos mínimos de dotación, medios materiales y equipamiento entre todos los territorios para hacer frente a la extinción del fuego. Además, cuando el riesgo de incendios sea muy alto o extremo, se prohibirán actividades que pueden ser causantes de fuego. De esta manera, se reforma el artículo 48 de la Ley 43/2003 de Montes y, cuando la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) emita esta alerta roja, se prohibirá encender fuego en todo tipo de espacios abiertos, se suspenderá temporalmente la quema de rastrojos y no se podrá utilizar maquinaria agrícola que causa deflagración, chispas o descargas eléctricas.

Para ello, la AEMET mantiene disponible un visor que representa el riesgo de incendio en todo el territorio nacional. El nivel de alerta coloreado en el mapa, dividido en comunidades autónomas y provincias, predice el riesgo con una antelación de hasta siete días y divide en cinco niveles la probabilidad de que se inicie un nuevo foco: riesgo bajo, moderado, alto, muy alto y extremo. A dicho visor se une el que ofrece el propio Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales (EFFIS) con información para cada una de las comunidades autónomas.

Un cambio en la gestión forestal

En un contexto marcado por el cambio climático es fundamental que adaptemos nuestros bosques a este nuevo escenario. Jonathan Troncho, técnico de proyectos en la Fundación Pau Costa, explica a Maldita.es que es crucial invertir en estrategias que ayuden a los bosques a adaptarse a este nuevo escenario marcado por la crisis climática que en políticas encaminadas a la prevención de incendios. "Mientras no cambie el enfoque de la gestión forestal se va a seguir teniendo el mismo problema". En esta línea, Mónica Parilla, responsable de Biodiversidad en Greenpeace, subraya la importancia de “una gestión forestal sostenible” que reduzca la probabilidad de que se inicien nuevos fuegos.

La ingeniera forestal detalla cómo estas masas forestales, además de estar bien cuidadas, han de ser lo más irregulares posible. “Todo esto pasa por más recursos humanos y económicos, independiente de la administración de la que sea competente. Al final este decreto es de medidas urgentes, ante la gravedad de la situación, pero se ha de garantizar que las comunidades autónomas tengan acceso a fondos suficientes para que se atienda a la gestión forestal”, recalca Parilla.


Primera fecha de publicación de este artículo: 17/08/2022

Hazte maldito, Hazte maldita
Te necesitamos para combatir los bulos y la mentira: sólo juntos podemos pararla. En Maldita.es queremos darte herramientas para protegerte contra la desinformación, pero sólo con tu apoyo será posible.

Eres muy importante en esta batalla para que no nos la cuelen. Seguro que tienes conocimientos útiles para nuestra batalla contra los bulos. ¿Tienes conocimientos de idiomas? ¿Lo tuyo es la historia? ¿Sabes mucho sobre leyes? ¡Préstanos tu Superpoder y acabemos juntos con los bulos!

También puedes apoyarnos económicamente. Maldita.es una entidad sin ánimo de lucro y que sea sostenible e independiente, libre de publicidad y con profesionales bien remunerados dedicados a luchar, contigo, contra la desinformación depende de tu ayuda. Cada aportación cuenta, cualquier cantidad es importante.