¿El gobierno cubano vigilaba a Maduro para impedir que huyera y revelara su red de tráfico de drogas y armas con alcance en toda Latinoamérica?
This content has been submitted by users and has not yet been investigated by our team.
You can collaborate by providing clues.
Looking for tips
1/8/26
What's being said:
«El gobierno cubano vigilaba a Maduro para impedir que huyera y revelara su red de tráfico de drogas y armas con alcance en toda Latinoamérica»
This content has been submitted by users and has not yet been investigated by our team
Cuando Maduro cante...
La escolta de 32 militares cubanos que formaban el anillo de Seguridad del ex Presidente venezolano y que fue abatida en su totalidad por la Delta Force, sin causar ni un rasguño a los soldados norteamericanos, no habían sido enviados a Venezuela para proteger a Maduro, sino para evitar que escapara y hablara. Incluso tenían la orden de matarlo antes de que intentara huir o fuese capturado. Maduro lo sabía. Y eso explica su semblante relajado al pisar suelo americano: su sonrisa, sus pulgares hacia arriba, sus saludos cordiales y deseos de Happy New Year a los funcionarios de la DEA en Nueva York. Se le notaba aliviado, casi agradecido por haber sido rescatado de una muerte anunciada.
El aparato cubano no quería que Maduro saliera con vida por temor a que cuente lo que es un secreto a voces: El verdadero capo de la droga es el Gobierno cubano. Lo ha sido siempre desde la década de los Ochenta, cuando Fidel Castro pactó con Pablo Escobar y Carlos Lehder, jefes del Cártel de Medellín, el intercambio de armas por droga. Armas soviéticas suministradas a la guerrilla del M19, a la cual pertenecía el actual presidente de Colombia Gustavo Petro, y que Castro cobraba en cocaína que llegaba en avionetas desde Colombia al aeropuerto de Varadero, y que luego vendía a los traficantes de La Florida que la transportaban en narcolanchas llamadas "cigarrette boats" desde Cuba hacia territorio de los Estados Unidos. Castro aspiraba a conseguir tres triunfos: apoyar la insurgencia armada en Hispanoamérica, ingresar decenas de millones de dólares en su particular cuenta bancaria y contaminar a la sociedad norteamericana con el veneno de la drogadicción. La DEA informo de esto al entonces presidente Ronald Reagan. No se trataba de delincuentes convencionales, sino de una agresión por parte de un Estado enemigo y hostil como el cubano que cometía un grave delito contra la salud pública de la población norteamericana.
Reagan se limitó a enviar una nota diplomática de protesta. Para justificarse, Castro echó la culpa a cuatro subordinados que sólo habían cumplido sus órdenes y los mandó a fusilar. Esto ocurrió en julio de 1989. Así consiguió salvar la barba.
Este trasiego tuvo interrupciones durante un tiempo, hasta la llegada al poder de Hugo Chávez, quien recibió el apoyo y asesoramiento del régimen cubano para instaurar una dictadura militar y reanudar el negocio del narcotráfico. Lo demás es historia reciente y muy comentada.
Qué a los americanos le interesa el petróleo de Venezuela no es noticia. ¿A ver qué pintaban allí los cubanos, los rusos, los chinos, los iraníes? ¿Ser los depositarios de la receta secreta de las arepas venezolanas? ¡Venga ya! Hay muchos beneficiarios de los negocios turbios con el régimen bolivariano, no sólo con el petróleo; también con el oro y el uranio. Dinero venezolano ha financiado a partidos y dirigentes de la izquierda en Europa e Hispanoamérica, al igual que al terrorismo de Hamás y Hezbolah.
Hay muchos que empiezan a estar nerviosos por todo lo que Maduro pueda testificar. Qué a nadie le quepan dudas de que va a cantar. Eso ya lo tiene pactado. Y su testimonio podría dejar desnudos a unos cuantos líderes de la izquierda y la extrema izquierda que serán señalados como cómplices de una dictadura narcoterrorista de proyección internacional. Ya veremos cómo termina esto y dónde acaba cada uno de los implicados.
Topics
Política
Channels:
Categories
Nicolás Maduro
Venezuela
tráfico de drogas
vigilancia
armas
espionaje
Cuba
Intervención estadounidense en Venezuela de 2025-2026
La Fundación Maldita.es alimenta desde 2018 una base de datos que hace seguimiento de las tendencias en desinformación en tiempo real, gracias a los avisos de nuestra comunidad.
Ponemos nuestros datos sobre desinformación a disposición de científicos y otras organizaciones, y colaboramos en investigaciones en todo el mundo.
Licenciar esta base de datos es una de nuestras formas de financiación.