«Frank Cuesta se sincera públicamente y pide perdón»
Afirmó no ser ni herpetólogo ni veterinario, y reconoció que los animales bajo su cuidado no fueron rescatados, sino adquiridos por compra. Indicó que su santuario podría considerarse más bien una granja de animales. Además, admitió que el fallecimiento de algunos ejemplares se debió a su negligencia, derivada de su falta de conocimiento sobre el adecuado cuidado animal https://vm.tiktok.com/ZNdMVLS1v/