¿A qué se le llama ‘safaris humanos’ en Sarajevo?
En 2022, Al-Jazeera Balkans (que cerró en el verano de 2025) publicó un documental titulado ‘Sarajevo Safari’ en el que se habla del sitio de Sarajevo, un episodio ocurrido entre 1992 y 1996, durante la guerra de Bosnia. En él se habla de que “un pequeño grupo clandestino” de “extranjeros adinerados” pagaban “elevadas sumas de dinero por la oportunidad de disparar contra los habitantes” de Sarajevo.
Un antiguo oficial de inteligencia bosnio, identificado en la denuncia presentada en 2025 con las siglas E. S. relató lo que le contó un soldado serbio capturado: el transporte de los “cazadores” lo realizaba la compañía Aviogenex (una empresa serbia con sede en Trieste), para después desplazarse desde Belgrado hasta las colinas que rodean Sarajevo. Pagaban lo equivalente a entre 80.000 y 100.000 euros, según consta en la investigación.
¿Qué está investigando la Fiscalía de Milán?
La Fiscalía de Milán abrió en noviembre de 2025 una investigación a partir de una denuncia basada en testimonios sobre que supuestos ciudadanos italianos, entre 1993 y 1995, habrían pagado para acudir a Bosnia como francotiradores y matar “por diversión” a civiles y si podría ser constitutivo de un delito de “homicidio doloso agravado por crueldad y motivos despreciables”, según recoge La Republicca a partir de la denuncia. A 14 de octubre de 2026, no se ha celebrado un juicio.
Según Reuters, en junio de 2026 los fiscales italianos encargados de la investigación aseguraron que por el momento no tenían pruebas suficientes para abrir un juicio. Ese mismo mes, según publicaciones de la agencia ANSA, Sky, o Il Giorno, se registró el domicilio de uno de los cuatro ciudadanos italianos investigados por los ‘safaris’ y encontraron una fotografía donde aparece con un rifle y un silenciador.
¿Hay investigaciones abiertas en otros países?
Sí, a 14 de octubre de 2026, hay una investigación abierta en Austria y en Suiza se han interpuesto denuncias. Según ORF, en abril de 2026 la Fiscalía de Austria comenzó a investigar a dos ciudadanos austriacos por supuestamente haber participado. El Ministerio de Justicia austriaco anunció en mayo de 2026 la apertura de una investigación, bajo secreto de sumario, tras recibir una pregunta parlamentaria de la diputada austríaca Alma Zadic en la que preguntaba a las autoridades si había abierta alguna investigación en el país relacionada con los ‘safaris’. Según Blick, en septiembre de 2026, la Fiscalía General de Suiza recibió denuncias, sin indicar cuántas, contra ciudadanos del país como supuestos autores y cómplices de los ‘safaris’.
¿Se sabe quiénes serían estas personas?
A 14 de octubre de 2026 no han trascendido nombres de personas supuestamente implicadas en los ‘safaris humanos’ en Bosnia. La televisión pública RAI o La Republicca han publicado que el perfil que se estaría investigando es el de “simpatizantes de extrema derecha y aficionados a las armas”.
Según Rai e Il Giorno, en noviembre de 2025 declararon los primeros testigos en la Fiscalía de Milán. Il Fatto Quotidiano publicó en marzo de 2026 una entrevista con “un antiguo cazador del Piamonte” (una región italiana) que asegura haber viajado a Bosnia con el propósito de disparar a civiles. Según EFE, en abril de 2026 este italiano de 64 años se acogió a su derecho a no declarar ante la Fiscalía de Milán.
¿Está confirmado que los ‘safaris humanos’ existieran?
La Justicia bosnia abrió una investigación en septiembre de 2022. La Fiscalía de Bosnia y Herzegovina abrió una causa penal a partir de un informe presentado por la ex alcaldesa de Sarajevo Benjamina Karic, a raíz del documental de Al Jazeera Balkans. En el periódico Glas Srpske el abogado de Ratko Mladić, excomandante del Ejército serbio de Bosnia condenado por genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en la guerra de Bosnia, explicó en aquel momento, refiriéndose a los ‘safaris humanos’, que “si tal cosa hubiera ocurrido, ya habría aparecido en los tribunales, y de haber sido así, Ratko Mladić habría sido el responsable”.
Tras abrirse la investigación ante la Justicia italiana, Il Giorno publicó que se hacía porque la causa en Bosnia “se estancó”. Karic, por su parte, explicó el 12 de noviembre que ha solicitado a la Fiscalía de Bosnia y Herzegovina conocer en qué estado está su denuncia. A 18 de noviembre de 2025 no hay información pública del estado de la investigación bosnia.
De momento, la Fiscalía de Milán se basa en una denuncia en la que se recopilan testimonios de antiguos oficiales de inteligencia bosnios y eslovenos, así como los padres de una niña que habría sido víctima de francotiradores extranjeros. No se han publicado informes oficiales o de servicios de inteligencia que mencionen los ‘safaris humanos’.
A 14 de octubre de 2026, no hay ningún tribunal internacional que haya probado estos hechos. El Tribunal Penal Internacional para Yugoslavia (TPIY) estuvo en funcionamiento desde 1993 hasta 2017, que se clausuró.
¿Quién interpuso la denuncia en 2025?
La denuncia la presentó en noviembre de 2025 Ezio Gavazzeni, un periodista y escritor que tras escribir e investigar sobre los ‘safaris humanos’ llevó el caso ante la Fiscalía de Milán. Su novela sobre los ‘safaris humanos’ se publicó en España el 16 de septiembre de 2026. En una entrevista en 2025 El Periódico, explicó que “todos los clientes [francotiradores] eran occidentales, muchísimos italianos, pero también alemanes, ingleses, franceses”, además de personas con nacionalidad estadounidense y canadiense. Los ciudadanos italianos, según Gavazzeni, representarían alrededor del 50% de los turistas que acudían a estos ‘safaris’.
El escritor también explicó que estas prácticas no solo se produjeron en Sarajevo, sino también en otras ciudades de Bosnia: “Sarajevo era el lugar donde era más fácil esconderse en las colinas, pero estas cacerías también ocurrían en Mostar, Pale, Srebrenica y otras ciudades bosnias donde los musulmanes bosníacos habían sido rodeados por los serbobosnios”.
¿Se había publicado ya algo sobre los ‘safaris humanos’?
En 1995, Il Corriere della Sera publicó un artículo titulado “Vacaciones en Bosnia, incluyendo tiroteos” (Vacanze in Bosnia, tiro all' uomo compreso, en italiano). Según una imagen del artículo publicada en un blog, se narra cómo hubo “‘turistas’ italianos que van a la antigua Yugoslavia a presenciar los combates. Y hay quienes ‘disfrutan’ matando”. Y seguía: “Parten el viernes por la tarde en un vuelo privado desde algún pequeño aeropuerto europeo, vestidos con uniforme de camuflaje, botas de combate y, a menudo, incluso armados. Una vez en el frente, pueden unirse a la batalla, contratados como mercenarios de fin de semana, lanzando ataques contra posiciones enemigas con un lanzacohetes. O pueden ser francotiradores, o practicar tiro al blanco. Desde una posición elevada, pueden disparar a todo lo que se mueva por las estrechas calles de la ciudad objetivo”.
En 2007, durante el juicio en el Tribunal Penal Internacional de La Haya, John Jordan, un bombero estadounidense que estuvo como voluntario en Bosnia, habló de francotiradores extranjeros. Avvenire ha publicado parte de la transcripción de su intervención durante las preguntas de la abogada Isailovic, que representaba al serbocroata Slavko Dokmanovic, sentenciado en el juicio:
Pregunta de la abogada Isailovic: En su declaración, usted menciona a “tiroteadores turistas”. Inmediatamente después, menciona a “burgomaestres” que pagaron para ir a Sarajevo a disparar contra personas en el lado serbio. Sr. Jordan, ¿recuerda haber dicho esto en su declaración de agosto del año pasado?
John Jordan: Sí, señora.
Pregunta: ¿Puede decirnos de dónde provino esta información en aquel momento?
Respuesta: Presencié, en más de una ocasión, la presencia de personas que no me parecían locales, por su vestimenta, las armas que portaban y la forma en que estaban «dirigidas», es decir, lideradas por lugareños. Lo vi en Sarajevo varias veces. Algunos de mis hombres también lo habían visto en la zona de Mostar. El término «burgomaestres» es una expresión coloquial que alude a que Croacia era aliada y amiga, por ejemplo, de Alemania; de ahí procedían esos «turistas», de ese lado. En nuestra zona, era difícil llevar a un turista a Sarajevo para disparar cuesta arriba, así que los turistas disparaban cuesta abajo.
Pregunta: Entiendo que usted hizo una distinción visual entre locales y extranjeros en Sarajevo. Eso es lo que sugiere su declaración. ¿Es correcto? ¿Realmente hizo esa distinción?
Respuesta: De mi declaración se deduce que soy un observador entrenado y capaz de reconocer cuando una persona —claramente ajena a la zona— es guiada literalmente de la mano por personas que la conocen bien. De ahí viene el término «turista tirador»: no era del barrio ni portaba las armas típicas de la zona.
Pregunta: Exacto. ¿Los vio «en acción»?
Respuesta: Nunca he visto disparar a uno de estos «turistas tiradores». Solo los he visto moverse, acompañados, alrededor de posiciones de francotiradores conocidas. Nunca los he visto disparar. Pero era evidente que la persona guiada por hombres que conocían el terreno era completamente ajena a él, y su vestimenta y las armas que portaba me llevaron a creer que eran «turistas tiradores». Es un término que escuché por primera vez en Beirut, donde observamos el mismo fenómeno a lo largo de la «Línea Verde».
Pregunta: Sí, exacto. ¿Cómo iban vestidos estos «turistas tiradores»?
Respuesta: Vestían una mezcla de ropa civil y militar, pero lo que más los distinguía eran sus armas. Cualquiera puede ir a una tienda de excedentes militares y vestirse como un soldado de cualquier ejército. Pero los lugareños tenían armas específicas; cuando veías a alguien con un arma que parecía más apropiada para la caza de jabalíes en la Selva Negra que para el combate urbano en los Balcanes, y cuando te dabas cuenta de que se movían con torpeza entre los escombros, era evidente: si caminan como un pato, hablan como un pato, son un pato.
Ahora esta transcripción ha sido solicitada por la Fiscalía de Milán a La Haya para incorporarla en la investigación de los tribunales italianos.