En una entrevista en septiembre de 2025 en Telecinco, su secretario general, Diego Martín, dijo [min. 00:55] que pedían que “en determinadas líneas o determinadas partes de esas líneas se reduzca la velocidad” aunque “ni mucho menos está en riesgo la seguridad”, sino que lo que disminuye “sobre todo es el confort” y que si no, ya habrían “incluso detenido la circulación en determinadas líneas” como, aseguró, ya han hecho en alguna ocasión. Martín afirmó que la petición se debe a que “desde 250 a 300 km/h el esfuerzo y el uso intensivo de la infraestructura es mayor” y que se produce más desgaste. Según el presidente de Renfe sobre el accidente, “no era un problema de exceso de velocidad”, ya que la velocidad a la que iba uno de los trenes afectados sería de 205 km/h y el otro iría a 210 km/h. Ninguno por encima de los 250 km/h de los que hablan los contenidos. Posteriormente, el ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo en una entrevista en elDiario.es, que Iryo les ha dicho que “su tren iba a 195 km/h”.
A 20 de enero no se sabe la causa o causas del accidente, aquí tienes una pieza donde hablamos de las diferentes herramientas para informarte sobre el accidente ferroviario en Adamuz.