Qué sabemos:
Se ha vaciado el embalse de Alcollarín como parte de una actuación oficial para erradicar la Pseudorasbora parva, una especie invasora de pez de origen asiático por su grave impacto en ecosistemas fluviales.
Las actuaciones para eliminar esta especie están en marcha al menos desde julio de 2024. En un comunicado la CHG explica que se han hecho despesques (captura de los peces) durante meses para eliminar la especie invasora y cuando se pescaban especies autóctonas se trasladaban a espacios protegidos.
La confederación justifica la necesidad de estas medidas porque la especie invasora puede portar un parásito que impide la reproducción de otros peces (como los autóctonos de la zona) y ya representaba más del 95% de la población del embalse.
El vaciado ha sido progresivo y el embalse no estaba al 100% de su capacidad, como dicen algunos contenidos: este año las reservas máximas han sido del 36%. Según la CHG, el agua desembalsada se ha utilizado para regadío.
CHG reconoce también que “como consecuencia de la bajada del nivel del embalse y el notable aumento de las temperaturas en las últimas semanas, se ha producido una mortandad puntual de barbos que no pudieron ser rescatados” y que “el rescate total es técnicamente inviable”.
Ante las quejas por peces muertos, malos olores en las poblaciones cercanas, la posibilidad de que la especie invasora se haya saltado las barreras instaladas y desaparición de aves acuáticas la CHG remite a un informe futuro.
La especie invasora representaba el 95% de peces del embalse y las actuaciones para eliminarla están en marcha al menos desde julio de 2024
El embalse al que se refieren los contenidos es el de Alcollarín, situado en el río Alcollarín en la provincia de Cáceres y cuyas aguas acaban en el Guadiana. Las decisiones sobre la gestión de aguas en esta zona corresponden a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, organismo autónomo adscrito al Ministerio de Transición Ecológica (MITECO), cuyo presidente nombra el Gobierno y que cuenta con una Junta de Gobierno integrada por la Administración General del Estado, representación de las comunidades autónomas por donde pasa la cuenca del río y usuarios del agua y agentes sociales.
“Desde su introducción [en 2010] se ha intentado erradicar mediante diferentes ensayos y la realización de despesques con redes y pesca eléctrica, sin conseguirse su eliminación”, según explican en la web del MITECO. Sin embargo, no es hasta el 24 de julio de 2024 cuando comenzaron las actuaciones, financiadas con fondos europeos, para erradicar la Pseudorasbora parva, un pez de origen asiático incluido en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras por su impacto en ecosistemas fluviales. Según recoge el visor oficial del MITECO la duración de la actuación está prevista hasta diciembre de 2026.

La justificación para realizar estas actuaciones de la CH Guadiana es que se trata de una especie que puede portar un parásito que impide la reproducción de otros peces (como los autóctonos de la zona) y llegar a convertirse en poco tiempo en la única especie presente en los cauces. Este mismo organismo señala además que desde que se detectó por primera vez en Alcollarín en 2010, dicha especie ha pasado a representar más del 95% de la población de peces del embalse. “Por este motivo se decidió cometer la labor de limpieza del embalse”, explica el biólogo experto en conservación de la biodiversidad y maldito que nos ha prestado sus superpoderes, Francisco José García.
La Confederación confirma “una mortandad puntual de barbos” y el vaciado del embalse, aunque asegura que ha sido “controlado”
“Durante el proyecto se han realizado una serie de despesques intensivos con barcos especializados durante varios meses y con posterioridad se ha iniciado el vaciado controlado del embalse. En estos despesques se han rescatado gran parte de las especies autóctonas presentes”, señalan desde la Confederación en su web.
También recogen que “con la bajada del nivel del embalse y el notable aumento de las temperaturas en las últimas semanas, se ha producido una mortandad puntual de barbos que no pudieron ser rescatados”. “El rescate de todos resulta técnicamente imposible. No obstante, son muchos más los que han sido previamente rescatados en las semanas anteriores y una vez disminuido el nivel del embalse y controlada la presencia de la especie invasora se procederá a la reintroducción de especies autóctonas en colaboración con la Junta de Extremadura”.
“El agua desembalsada se ha aprovechado en su totalidad para el regadío de Vegas Bajas a través de la presa de Montijo”, recoge también la Confederación en su comunicado. La presa de Montijo se encuentra aguas abajo de Alcollarín.

El embalse no ha pasado de estar al 100% de su capacidad en mayo a vacío en julio: este año solo ha alcanzado el 36%
Los vídeos que se difunden aseguran que “en mayo el embalse estaba al 100% de su capacidad con 50 mil millones de litros” de agua, pero, según el visor del Boletín Hidrológico, desde enero de 2025 las reservas máximas que ha alcanzado el embalse han sido de 19 hectómetros cúbicos en mayo, un 36% de su capacidad máxima (52 hm³). A partir de ese momento las reservas descienden progresivamente hasta alcanzar el 1% el 15 de julio.

Ante las quejas por malos olores, peces muertos, la posibilidad de que la especie invasora haya escapado de las barreras instaladas y la desaparición de aves acuáticas, la CHG remite a un informe futuro
Los contenidos también afirman que “se ha hecho tan precipitadamente y tan mal, que ha provocado una nueva invasión de cientos de miles de ejemplares, al desbordarse las zonas aseguradas con redes para capturarlos y fluir libres y sin control por todo el cauce del río Alcollarín”, aportando un vídeo en el que se ve cómo las aguas, ante una barrera en el cauce, escapan por un lateral, volviendo al cauce sin pasar por la red:
La CHG asegura que “se han construido pequeñas barreras aguas abajo del embalse de manera escalonada que han funcionado con normalidad sin que en ningún caso se hayan liberado hacia aguas abajo las extraordinarias cifras que sin ninguna justificación se mencionan en su publicación”.
Ante las preguntas de Maldita.es sobre los malos olores, los peces muertos y la posibilidad de que la especie invasora se haya liberado al río, la Confederación ha contestado que incluirán sus respuestas en un informe a principios de septiembre. Cuando se les ha contactado de nuevo contraponiendo el “funcionamiento con normalidad” con el vídeo donde se ve el agua fluir sin pasar por las barreras que se difunde, dicen que es falso. Pero ante la pregunta de por qué es falso responden que “lo explicarán en el informe de septiembre”.

El tramo extremeño del Guadiana tiene problemas muy serios con las especies invasoras, según apunta la la Doctora en Geografía y miembro de la junta directiva de la Fundación Nueva Cultura del Agua, Nuria Hernández Mora, y tanto ella como Francisco José García consideran que eliminar la especie invasora era una acción necesaria que cuenta con los permisos requeridos. “Hay que insistir en que esta es una actuación a la que prácticamente se ha visto obligada la confederación hidrográfica ante la evolución de esta especie exótica invasora y los problemas que estaba generando”, apunta el biólogo.
Julio César, de Ecologistas en Acción Extremadura, considera que “la intención de eliminar la especie invasora era buena. Nosotros siempre reivindicamos que se protejan las especias autóctonas, pero el operativo para ello es chocante”. Por eso dice que desde la organización lo único que piden son explicaciones y datos abiertos sobre el proceso.
En este artículo ha colaborado con sus superpoderes el maldito Francisco José García, biólogo experto en conservación y restauración de la biodiversidad.
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