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MALDITO BULO

No, esta carta sobre la "fuerza universal del amor" no está entre los archivos de Albert Einstein

Publicado viernes, 16 julio 2021
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Desde hace años circula una carta enviada supuestamente por el físico Albert Einstein a su hija Lieserl en la que habla de "la fuerza universal" del amor. El texto con el que se comparte afirma que esta es una de las 1.400 cartas escritas por su padre que Lieserl donó a finales de la década de 1980 a la Universidad Hebrea "con la orden de no hacer público su contenido hasta dos décadas después de su muerte". Algunas de las publicaciones también se difunden con una foto del físico junto a una niña, como si fuera su hija. Pero es un bulo que esta supuesta carta del físico a su hija esté entre los archivos de Einstein. Desde la Universidad Hebrea de Jerusalén niegan a Maldita.es que la carta esté en sus archivos y la niña que aparece en la foto no es Lieserl.

La Universidad Hebrea de Jerusalén niega que esta carta exista

La supuesta misiva de Einstein se difunde desde hace años, también en otros idiomas como en inglés, y con distintos formatos: nos habéis enviado a nuestro chatbot de WhatsApp (+34 644 229 319) una versión en vídeo en la que una voz lee la carta. "Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal", dice el texto, que afirma que "esta fuerza universal es el AMOR".

Vídeo por el que nos habéis preguntado.

Según el texto, sería una de las 1.400 cartas que supuestamente donó Lieserl a la Universidad Hebrea de Jerusalén, que cuenta con los archivos de Albert Einstein. Desde la oficina de información de estos archivos de la Universidad Hebrea de Jerusalén explican a Maldita.es que esta carta "no es auténtica" y que "por lo tanto, es un bulo".

Respuesta de la oficina de información de los archivos de Albert Einstein.

En su página web tampoco dicen que los archivos de los que disponen fuesen donados por Lieserl. Afirman que el físico "no hizo ningún intento de preservar sus papeles antes de 1919", cuando "empleó a su hijastra, Ilse, como su primera secretaria asistente", que logró reunir y ordenar una serie de archivos personales.

Después de los intentos de varias personas de su entorno familiar por preservar su correspondencia, "el material fue llevado a la nueva casa de Einstein en Princeton y se mantuvo allí hasta mucho después de su muerte", aunque muchos papeles fueron destruidos con la llegada al poder de los nazis en Alemania para evitar que cayeran en sus manos. Finalmente, "el testamento de Einstein de 1950 nombró a su secretaria, Helen Dukas, y a su colaborador cercano, el Dr. Otto Nathan, como fideicomisarios de su patrimonio".

Ya en la década de 1960, Helen Dukas y el profesor Gerald Holton de la Universidad de Harvard reorganizaron el material, "haciéndolo accesible a los académicos y preparándolo para su eventual publicación en The Collected Papers of Albert Einstein", un proyecto conjunto de la Universidad Hebrea de Jerusalén y la editorial académica Princeton University Press.

Finalmente, en 1982, se transfirieron esos documentos personales de Einstein a la Biblioteca Nacional y Universitaria Judía de Jerusalén. En ningún momento mencionan esa supuesta donación de Lieserl.

Tampoco hay referencia a esta supuesta carta en los archivos de Einstein Papers Project ni en los de The Collected Papers of Albert Einstein.

La niña de la foto con la que se comparte la carta no es Lieserl

Esta carta se comparte con una foto de Albert Einstein junto a una niña, como si fuese su hija Lieserl, que fue la primogénita. De hecho, en la versión en vídeo por la que nos habéis preguntado también aparece esa foto. Sin embargo, no es ella. La imagen es en realidad un fotograma de un vídeo de la agencia Getty Images. En la descripción se lee que es "Albert Einstein y una chica joven sonriendo", pero en ningún momento se menciona que sea su hija.

Lieserl, la primogénita de Albert Einstein y Mileva Maric, nació antes de que el matrimonio se casara y según dijo Ze'ev Rosenkranz, editor y subdirector de Einstein Papers Project, en declaraciones a la BBC, "no sabemos qué le pasó [a Lieserl] después de los dos años". Afirma que "puede ser que la hayan dado en adopción o que haya fallecido. Simplemente no lo sabemos". Por lo tanto, no puede ser ella puesto que no se sabe qué pasó con la niña tras cumplir dos años. Además, la imagen está fechada en 1943 y Lieserl nació en 1902.

Los verificadores de AFP Factual y de Snopes, que forman parte al igual que Maldita.es de la International Fact-Checking Network (IFCN), también han publicado que esta carta no está entre los archivos de Einstein.

Por lo tanto, es un bulo que esta carta esté entre los archivos de Albert Einstein.

El texto completo de la carta es este:

El amor. Carta de Albert Einstein a su hija. A finales de los años 80, Lieserl, la hija del célebre genio, donó 1.400 cartas escritas por Einstein a la Universidad Hebrea, con la orden de no hacer público su contenido hasta dos décadas después de su muerte. Se trata de una colaboración del lector Mario Ferrín. “Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación. Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR. Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas. El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor. Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo. Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta. Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida. Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!”. Tu padre: Albert Einstein”.

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