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MALDITA EXPLICA

La contribución al cambio climático de la ganadería y del transporte: por qué debes tener cuidado al comparar las cifras

Publicado jueves, 22 julio 2021
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"Las flatulencias de las vacas y las heces de los cerdos y sus piensos generan ya más contaminación que la de los coches". Esta idea, muy extendida entre la ciudadanía, apareció de nuevo en el vídeo que el ministro de Consumo, Alberto Garzón, publicó el 7 de julio en Twitter para fomentar un menor consumo de carne. "La evidencia científica, es más, apunta a que la ganadería a nivel mundial representa ya el 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero", añadió a continuación, utilizando el dato de un informe de la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) publicado en 2013.

Pero Garzón estaba perpetuando un error que ya está corregido por la comunidad científica. En su informe anterior (2006), la FAO comparó de forma errónea las emisiones de la ganadería con las del transporte, pero después se corrigió y ya no hace esta comparación en su informe posterior, en el que se basa el ministro. Te explicamos en qué consistió esta equivocación y por qué actualmente sigue sin ser correcto comparar los datos de la FAO con los del transporte a nivel mundial.

En 2006, la FAO comparó las emisiones directas e indirectas de la ganadería con las emisiones directas del transporte

La FAO publicó en 2006 el informe La larga sombra del ganado, en el que analizaba la huella de carbono de la ganadería, es decir, las emisiones de gases de efecto invernadero durante todo el ciclo de vida de los productos ganaderos. 

El análisis del ciclo de vida incluye las emisiones directas e indirectas del sector. Las emisiones ganaderas directas son las producidas por la fermentación entérica de los animales (el metano que producen con la digestión) y por la gestión del estiércol (sus excrementos). Las emisiones indirectas son las generadas en el resto de procesos relacionados con la ganadería. En su informe de 2006, la FAO contabilizó las emisiones producidas durante la elaboración y el transporte de los piensos para los animales, la energía utilizada para procesar la carne, la leche y otros productos y para transportar estos productos hasta los puntos de venta, entre otros procesos.

El estudio concluyó que la ganadería suponía el 18% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, una contribución al cambio climático "aún mayor que el del sector del transporte en todo el mundo" (pág. 307). El error no estaba en el informe en sí mismo, sino en esta comparación, pues las cifras sobre las emisiones globales del transporte contemplan solo las emisiones directas, es decir, la quema de combustibles fósiles (y no, por ejemplo, la fabricación de las piezas para construir los coches o la extracción de petróleo).

"Compararlo con el transporte es una locura, porque parte de las emisiones que se están contabilizando de esa huella de carbono [de la ganadería] también son las del transporte, con lo cual es una doble contabilidad", explica Agustin del Prado, experto en emisiones de ganadería y agricultura e investigador del Basque Centre for Climate Change (BC3).

La FAO ha admitido y explicado la equivocación 

Uno de los autores de La larga sombra del ganado, Pierre Gerber, admitió el fallo ante la BBC en 2010: "Contabilizamos todo para las emisiones de la carne y no hicimos lo mismo para el transporte". Además, dos de los analistas de ganadería de la FAO, Anne Mottet y Henning Steinfeld, explicaron este error en un artículo publicado en Reuters en 2018.

Sin embargo, el estudio que recogía el error tuvo una gran repercusión internacional. "Aunque eso después se ha desmentido y científicamente se ha probado que no es una comparación correcta, yo creo que todavía se arrastra ese mantra de que la ganadería contribuye a los gases de efecto invernadero más que el transporte", según David Yáñez-Ruiz, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) especializado en ganadería.

Actualmente no es correcto comparar las cifras de los informes de la FAO con los del transporte a nivel mundial

El ministro de Consumo afirmó en el vídeo que "la ganadería a nivel mundial representa ya el 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero". Este dato es una de las conclusiones del último informe de la FAO, Enfrentando el cambio climático a través de la ganadería (2013), que también analiza la huella de carbono del sector, aunque ya no pone en contexto estas cifras con las de otros sectores. 

Como explicaron Anne Mottet y Henning Steinfeld en su artículo de Reuters, "no hay estimaciones disponibles para el sector del transporte basadas en el ciclo de vida a nivel global". Es decir, no hay estimaciones que incluyan las emisiones directas e indirectas del transporte.

Desde Maldita.es también hemos consultado a Carlos Calvo, analista de transporte no vial de la federación de oenegés Transport & Environment (T&E), que señala que no hay estudios "sólidos" en este sentido. De hecho, “casi ningún sector ha hecho ese ejercicio”, según Agustin del Prado.