MENÚ
MALDITA TECNOLOGÍA

¿Existe el 'síndrome de Diógenes' digital?

Publicado viernes, 27 noviembre 2020
Comparte

Nos habéis preguntado si existe un equivalente en el mundo digital al síndrome de Diógenes. Si llega el punto en el que tenéis vuestro ordenador recalentándose del esfuerzo y el móvil tan lleno que no cabe ni una foto más, igual sí que deberíais plantearos que sufrís algo similar. Eso si es de manera consciente o desordenada. Pero vamos con más explicación.

Aurora Gómez, psicóloga especializada en comportamientos digitales, cuenta que en su rama existe lo que se conoce como el “hoarding disorder” o trastorno por acumulación. Consiste en gente que empieza a acumular cosas de forma compulsiva hasta el punto en el que esto supone un problema para sí mismos o para la gente que les rodea. Es un síndrome que puede estar ligado al trastorno obsesivo compulsivo.

Y Gómez avisa: “Todo lo que hagamos en el comportamiento físico tiene un correlato en lo digital, aunque sea un poquito diferente”. En el mundo físico, las personas acumulan objetos sin cesar porque creen que algún día les puede pasar algo muy malo y en ese preciso instante van a necesitar hacer uso de ellos. O por otro lado, porque consideran que estos objetos forman parte de su identidad y que de alguna manera les representa.

¿Esto pasa también en el plano digital?

Bueno, como explica Gómez, esto se mueve más bien en una escala de grises y puede haber momentos en los que se mezclan. Recuerda un caso de un paciente en 2015 al que se trató como síndrome de Diógenes y que en el plano digital lo que hacía era sacar miles de fotos que luego nunca ordenaba.

Imagen: Giphy.

Este es uno de los puntos clave a analizar para saber si podemos sufrir un problema de acumulación en el plano online: que se haga de forma compulsiva, sin ningún tipo de clasificación y de manera indiscriminada. Si, por el contrario, se guarda con sentido y se clasifica de una manera organizada, se podría estar hablando de un coleccionista (un término que también se analiza en este campo).

“La diferencia con lo digital es que parece que no ocupa espacio, que es muy fácil hacerlo y además no es visible. Además, parece que no está afectando tanto a los demás por lo que además no se ve”, recalca Gómez. Y guardamos, guardamos y guardamos porque nadie nos pone un límite y porque los archivos no ocupan espacio por casa y no estorban. 

Esa misma idea exponía en su blog el profesor del IE Business School Enrique Dans en 2014, al relacionar el surgimiento de la nube y el espacio ilimitado con este tipo de desorden: “Tendemos a disponer de lo que hace diez años calificaríamos como ‘espacios ilimitados en la nube’, y a ser sumamente laxos en su utilización”.

Ahora bien, como sabéis la nube son en realidad miles de servidores físicos desperdigados por el mundo: “El problema del almacenamiento digital no es solo psicológico sino también medioambiental y de soberanía. Toda esta acumulación provoca también un problema medioambiental porque estos servidores consumen muchísimo”, dice Gómez.

O sea que tratar de parar una acumulación en dispositivos y en la nube también se vuelve prioritario por una cuestión de ciberseguridad (de puertas para adentro, la acumulación de archivos puede terminar causando un problema en tu dispositivo por saturarse) y de sostenibilidad: no debemos sobrecargar los servidores de la nube solo porque estén ahí.

¿Qué podemos hacer para ponerle remedio?

Gómez nos da una serie de pautas a seguir si nos vemos en esta situación y queremos ponerle freno de alguna manera:

  • La limpieza digital tiene que ser un hábito, igual que la limpieza física y hay que limpiar al menos una vez al año, como si pensaras que todo el mundo fuera a ver tu archivo de un día para el otro. 
  • Dividir en subtareas: no es lo mismo organizar las pestañas del navegador que las redes sociales. Dividir las tareas para que sean más fáciles de abordar.
  • Aprender a utilizar tus herramientas: etiquetar en el correo, redirigir, usar extensiones para ordenar pestañas, etc.
  • Encontrar buenas herramientas internas de organización.
  • Confiar en tus habilidades: si has sido capaz de buscarlo una vez, vas a ser capaz de buscarlo y encontrarlo otra vez.

Primera fecha de publicación de este artículo: 27/11/2020.