Nos habéis preguntado si es cierto que estamos viviendo actualmente un brote de rubeola y si tiene alguna relación con la población inmigrante. La respuesta es que sí hay un brote puntual, y las personas afectadas sí son de origen extranjero. Este es un ejemplo de por qué es importante mantener y extender las coberturas de vacunación de esta y otras enfermedades infecciosas. Pero, una vez más, vamos por partes.

A principios de diciembre 2018 conocíamos la noticia de que 12 trabajadores de un matadero en Zuera (Zaragoza), habían sufrido una infección por rubeola, una enfermedad más benigna que el sarampión que normalmente no presenta complicaciones excepto en un caso concreto: el de las mujeres que la contraen durante el embarazo, ya que puede causar serios daños al feto. En su último informe, la Dirección General de Salud Pública de Aragón cifra el número de casos en 16.

Desde el Gobierno de Aragón nos han confirmado los casos y aseguran que todos están discurriendo sin complicaciones. También nos confirman que las personas afectadas son de origen extranjero: "La población vulnerable a estas enfermedades son las que provienen de lugares en los que, a diferencia de España, no hay calendarios de vacunación que les protejan".

Es el primer brote de rubeola en España desde 2005, cuando la infección afectó a 500 personas en Madrid, la mayoría de adultos jóvenes de origen latinoamericano según cuenta el portal de vacunas de la Asociación Española de Pediatría.

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A día de hoy, la cobertura de vacunación contra la rubeola en nuestro país es del 96,9%, y solo Cataluña y Asturias están ligeramente por debajo del 95%. Esto hace que la población esté protegida, tanto las personas vacunadas como aquellas que por motivos de salud (sistema inmune afectado) o por edad (muy pequeños o ya mayores) no se pueden vacunar gracias la llamada inmunidad de grupo.

Pero para que esa inmunidad colectiva se mantenga, las tasas de vacunación deben mantenerse altas. Con la intención de aumentar la protección ante enfermedades evitables como la rubeola, además de promover la vacunación infantil varias comunidades autónomas cuentan con calendarios de vacunación para adultos, como la propia Aragón (que incluye un protocolo específico para inmigrantes), la Comunidad de Madrid, Galicia, País Vasco o Castilla-León entre otras.