Nos habéis preguntado qué hay de cierto en un contenido que afirma que han encontrado un agente cancerígeno en varias marcas de cerveza. En la noticia se refieren en concreto al glifosato, una sustancia que se encuentra en los pesticidas. La respuesta rápida es que actualmente, el único agente cancerígeno que sabemos con certeza que hay en las cervezas es el alcohol. Os contamos lo que sabemos.

No existe un estudio científico: es un informe de un grupo de consumidores

Es cierto que un grupo de consumidores (U.S. PIRG) analizó muestras de cervezas y vino, aunque no es un estudio científico ni ha pasado por las revisiones que han de pasar las investigaciones científicas. En este análisis se encontró trazas de glifosato en 19 muestras de 20, incluidas marcas orgánicas.

En la noticia hay varias afirmaciones confusas. La primera es que “U.S. Pirg detectó un incremento de hasta un 500% en las partículas de glifosato en cervezas y vinos”. No, en ningún sitio del informe se afirma eso. De hecho, no han podido detectar un incremento porque es la primera vez que realizaban medidas de este tipo. 

La segunda es que el “glifosato fue detectado en 2015 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como agente cancerígeno”. Esta afirmación tampoco es cierta. En 2015, la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) de la OMS lo clasificó como “probable cancerígeno”. Esta agencia tiene una escala para determinar cómo de seguros estamos de que una sustancia da cáncer o no:

  • Cancerígeno probado, como el alcohol.
  • Cancerígeno probable, como el glifosato o la carne roja.
  • Cancerígeno posible, como el café.
  • Probablemente no cancerígeno.

Esta clasificación es controvertida. Otro informe de la OMS y de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) afirma, sin embargo, que no es un cancerígeno. En 2018 se publicó un estudio extensivo que también concluye lo mismo. La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de Estados Unidos también clasifica al glifosato como como no cancerígeno.

No hay pruebas de que el uso del pesticida haya aumentado "hasta en un 500% en los cultivos de uvas y cebada"

Además, en la noticia se afirma que “el uso de este pesticida se ha incrementado hasta en un 500% en los cultivos de uvas y cebada”. De nuevo, en el informe no se da ningún dato de este tipo. El dato que sí ofrece otro estudio científico, es que, en general, la cantidad de glifosato que se usa en todo el mundo ha aumentado 100 veces en los últimos 40 años. 

En la noticia también se afirma: “Mientras la OMS maneja como aceptable un nivel de 3,5 partículas por mil millones (ppb, por sus siglas en inglés) de glifosato, el estudio de U.S. Pirg arroja que existen empresas de cerveza y vino que exceden por mucho esa referencia”. Esta afirmación es falsa. Lo que dicen literalmente en el informe es que “los niveles del glifosato están por debajo de los niveles tolerados para bebidas por la EPA”. Es decir, que como dicen en el informe, los niveles encontrados están por debajo de los límites de todas las agencias. 

Fotografía de Len Rizzi para el National Cancer Institute,

Para la salud, el verdadero riesgo de la cerveza es el alcohol

Por último, afirman que “estas cervezas y estos vinos destacan por representar un verdadero peligro para la salud de sus consumidores”. Esta afirmación no tiene base científica. Como ha calculado el investigador en farmacología Ian Musgrave, si pesas 60 kg tendrías que beberte más de 20 litros de cerveza en un día para sobrepasar el nivel de seguridad más exigente de glifosatos ingeridos (el fijado por el Estado de California). Con los límites de seguridad de otros organismos el número de litros que tendrías que beber llegaría a 1.000. Este investigador advierte que si bebes esta cantidad de litros de cerveza o vino, tu máxima preocupación por la salud debería de ser el alcohol ingerido.

En resumen, si te preocupan los glifosatos, tienes muy complicado, por no decir imposible, evitarlos. Si te preocupa el riesgo de cáncer al beberte una cerveza, lo que la ciencia recomienda es que te la pidas sin alcohol.