Nos habéis preguntado por una imagen en la que supuestamente se explica que los pimientos con tres protuberancias en la base son más dulces y sirven para comerlos crudos o en ensalada, mientras que los que tienen cuatro protuberancias son más amargos y sirven para cocinar. ¿Es esto verdad?

Pues no, no lo es. Hemos preguntado a Adrián Rodríguez, investigador del Instituto COMAV (Instituto de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana) y especialista en mejora genética de pimientos, chiles y ajíes, y nos ha explicado que lo que se lee en esta imagen no tiene ningún fundamento.

“Yo mismo analizado variedades de pimientos de tres y de cuatro protuberancias (en el argot de los pimientos se llaman “cascos”) y no hay diferencia en términos de sabor ni nada a nivel de analíticas”, explica Rodríguez, y añade: “no hay el más mínimo signo de evidencia que muestre resultados consistentes de unos [los pimientos de tres cascos] frente a otros [los de cuatro cascos]”.

Entonces, ¿qué influye en el sabor de un pimiento? En general, factores como las condiciones de cultivo, la variedad, la época del año… En concreto, el dulzor o el amargor de los pimientos depende del equilibrio entre el contenido en azúcares sencillos (glucosa, fructosa y sacarosa) y el contenido de compuestos volátiles con aromas herbáceos o frutales: “a mayor contenido en azúcares y aromas frutales, más dulce sabe el pimiento; a menos azúcares y más aromas herbáceos, más amargo”, concluye Rodríguez.