Este artículo llega por clamor popular: los piojos son un problema corriente en cualquier hogar donde haya niños pequeños, y también en algunos donde no los hay, y los bulos y mitos sobre las soluciones se mezclan con las soluciones que sí han demostrado su eficacia hasta hacerse difíciles de distinguir en muchos casos.

Así que aquí llega Maldita Ciencia a aclarar algunas ideas, pero también te recomendamos que eches un vistazo a este artículo de Marián García, farmacéutica y divulgadora, donde hace un repaso de lo que sí funciona para eliminar los piojos.

Lo primero: qué son los piojos

El piojo es un insecto (su nombre científico es ftiráptero) que forma parte de los llamados ectoparásitos, es decir, que se adhiere a otro ser vivo y vive a expensas de él, en este caso de los seres humanos. Hay otras especies de ftirápteros y cada una está altamente especializada para vivir de su huésped en concreto. Por eso las personas no podemos pillar piojos a partir de otros animales.

Tienen el tamaño de una semilla de sésamo y sus huevos, llamados liendres, son aun más pequeñas y pueden parecer a simple vista una escama de caspa o similar. Se alimentan de la sangre que chupan tras morder la piel de la cabeza. No trasmiten enfermedades, pero sí pueden causar molestias y picores.

Sobre las habilidades de los piojos: ni vuelan ni saltan

Hay quien asegura que los ha visto, pequeños bichejos saltando de cabeza en cabeza, pero ¿es verdad?

No lo es porque los piojos no saltan y tampoco vuelan. Pasan de unas cabezas a otras caminando, ya sea por contacto directo o a través de un medio de transporte: gorros, bufandas u otras prendas de ropa, así como almohadas, cojines, sofás o toallas compartidas entre varias personas.

También es común pensar que los piojos solo pueden sobrevivir en las cabezas, pero no es cierto: pueden vivir hasta 24 horas en otro medio, como las mencionadas sábanas. Así que asegúrate de tenerlo en cuenta y de lavar bien cualquier tejido que haya podido estar en contacto con los piojos si tienes que parar una invasión.

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No van más al pelo sucio/limpio

Este bulo, curiosamente, vive y se extiende en dos versiones opuestas: hay quien asegura que se pirran por el pelo limpio, y hay quien cree que son más comunes en las cabezas menos higiénicas.

Ni una cosa ni la otra. Los piojos no son exquisitos y les gustan todo tipo de cabelleras, tal y como explica aquí la Academia Americana de Dermatología. Sí es cierto que en personas o niños más descuidados pueden vivir más tiempo sin ser detectados. También es más probable que en personas o niños con pelo largo éste entre en contacto con el de otra persona y eso haga más fácil la infestación. Pero es una cuestión de oportunidad, no de preferencia de los piojos.

El aceite del árbol de té no es eficaz contra los piojos

El aceite del árbol de té es el remedio natural más buscado y recomendado en los grupos de WhatsApp de padres cuando los piojos asoman la cabeza (o en las cabezas) y hace falta un pediculicida (un matapiojos) o un repelente que los mantenga a distancia.

Sin embargo, no hay evidencias de que el aceite del árbol de té actúe de forma eficaz ni como repelente, ni pediculicida. Algunos estudios han sugerido resultados positivos, pero la evidencia hasta ahora "es débil, o bien son estudios in vitro o bien de baja calidad", nos explica Marián García. Un ejemplo es este estudio, en el que se utilizaba una muestra de 26 niños y se consideraba que la infestación se reducía pero tras cuatro semanas y no del todo.

Lo mismo aseguraba un reciente documento publicado en la revista Pediatrics&Child Health de la Sociedad Canadiense de Pediatría, en el que se especifica que no hay evidencias suficientes para apoyar el uso de aceite del árbol de te contra los piojos.

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Hay que añadir que en general, el aceite de árbol de té se considera seguro, aunque desde la Clínica Mayo avisan de que en algunos casos puede causar efectos secundarios leves como irritación de la piel, erupciones, picores, descamación de la piel y escozor.

Marián García explica en este vídeo que existen otros productos que sí han demostrado su eficacia: IR3535 y Octanediol. Este último es especialmente útil porque tiene un doble efecto, ya que mata a los piojos además de repelerlos. Cada uno tiene indicado una edad mínima diferente para ser aplicado (2 y 1 año respectivamente) así que lo mejor es consultar con el farmacéutico a la hora de adquirirlos.

El vinagre los despega de la cabeza, pero no los elimina

El vinagre es otro de los recursos más utilizados contra los piojos, pero para que las medidas sean eficaces hay que tener claro para qué sirve y para qué no.

El ácido del vinagre ayuda a disolver el pegamento con el que las liendres se pegan a la piel de la cabeza, lo cual ayuda a eliminar los piojos, pero es necesario terminar el proceso utilizando una liendrera, un peine de púas metálicas que las arrastra.

Kit básico de lucha antipiojos

Ahora que sabemos lo que es un piojo y lo que no, aquí va un repaso del arsenal necesario, y apoyado en evidencias, para acabar con una invasión piojil.

  • Un peliculicida o matapiojos: es el producto que se encarga de matar los piojos que ya están en la cabeza. En el mismo documento ya mencionado de la Sociedad Canadiense de Pediatría se recomiendan aquellos productos que contengan permetrina, un veneno que paraliza el sistema nervioso del piojo, o a base de siliconas, que recubren al piojo asfixiándolo. Una vez aplicado, es conveniente repetir la aplicación entre 7 y 10 días después, que es el tiempo que tardan en eclosionar las liendres. Puedes leer más en este post del blog Boticaria García.
  • Un repelente de piojos: de nada sirve eliminar piojos y liendres si a la mañana siguiente los niños vuelven al cole, donde los pillaron, sin protección. Ahí es donde entra en juego el repelente, que mantendrá a los bichos lejos de la cabeza. Recuerda lo que decíamos antes: pasa del aceite del árbol de te, opta por un repelente cuya eficacia haya sido científicamente demostrada.
  • Una liendrera: es un peine de púas metálicas muy juntas que ayuda a despegar y arrastrar los piojos y sobre todo las liendres para quitarlos del cuero cabelludo.
  • Paciencia: mucha, mucha paciencia. Una vez aplicados los productos adecuados, la otra parte de la estrategia antipiojos consiste en ir escudriñando la cabeza, sección a sección, para asegurarse de que no quedan piojos ni liendres que puedan reactivar la infección poco después, y repetir el proceso varias veces en los días siguientes. Esto es especialmente laborioso en los críos de pelo largo. Así que la paciencia también te va a hacer falta.

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