Nos preguntáis a menudo por supuestas terapias que prometen curar, adelgazar y solucionar todos los problemas. Recientemente nos habéis hablado del método Tomatis, una supuesta terapia auditiva para curar, entre otras cosas, el autismo. Debido a la gravedad de estas afirmaciones y lo vulnerables que pueden ser ante cosas como estas los pacientes y sus familias, vamos a entrar aquí a explicar lo que es y por qué es un timo. Para profundizar más, os animamos a leer este texto que escribió José Ramón Alonso, neurobiólogo y catedrático de la Universidad de Salamanca.

El método Tomatis fue creado por el médico otorrinolaringólogo Alfred Tomatis poco después de la Segunda Guerra Mundial. Se basaba en la idea (sin evidencias científicas detrás) de que algunos problemas vocales eran en realidad problemas de audición provocados por bloqueos cerebrales causados por una mala experiencia previa y que impedían captar determinadas frecuencias de sonido. Estos bloqueos podían causar también cambios en el comportamiento, lo cual explicaría al fin y al cabo el trastorno autista pero también la dislexia o la esquizofrenia.

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Para “curar” todo esto, construyó un aparato que lograba que el cerebro volviese a captar esas frecuencias previamente bloqueadas emitiendo nuevos patrones de sonido, mejorando así todos esos trastornos y discapacidades. Esos nuevos patrones podían ser desde música de Mozart hasta la voz alterada de la madre del paciente.

Nada de todo esto parece tener ningún efecto real sobre los pacientes con autismo: el método Tomatis ni cura ni mejora sus problemas vocales o comunicativos. Una revisión de estudios realizada en 2004 concluía que era necesaria más investigación que pudiese demostrar los efectos de esta y otras terapias de sonido y un estudio de 2008 comprobaron que, al realizar uno de sus cursos los pacientes no mejoran más que los pacientes del grupo de control que recibieron una intervención placebo.