Qué se sabe: Un niño que no estaba vacunado murió en un brote de sarampión en el oeste de Texas, según informaron el 26 de febrero las autoridades del estado. Se trata de la primera muerte en Estados Unidos desde 2015 por esta enfermedad prevenible con vacunas. De este brote en Texas se han detectado al menos 124 casos desde el 23 de enero de 2025 hasta el 25 de febrero, 18 de los cuales han sido hospitalizados. Hay otros nueve casos confirmados en el vecino Nuevo México.
Por qué es importante: El secretario de Salud de Estados Unidos, RFK Jr., ha dicho que “no es raro” lo que ocurre en Texas pero según los datos de los servicios de salud, con la aplicación de la vacuna del sarampión en 1956, los casos han disminuido en un 99,9% en ese estado y no se ha registrado ningún muerto por esta enfermedad en Estados Unidos desde el año 2015.
Los datos del brote en el oeste de Texas y Nuevo México (Estados Unidos)
El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa con síntomas iniciales como fiebre, mocos y tos. Es posible reducir el riesgo de contagio y prevenir el sarampión gracias a las dos dosis de la vacuna triple vírica, que también protege de la rubéola y de las paperas.
El pasado 25 de febrero de 2025, el Departamento Estatal de Servicios de Salud (DSHS, por sus siglas en inglés) de Texas informó de un brote de sarampión en el noroeste de Texas, con 124 casos desde el 23 de enero, 18 de los cuales han requerido hospitalización. La mayoría de los casos son de niños y solo cinco de los pacientes están vacunados. El resto o no están vacunados o se desconoce su estado de vacunación. Además, a fecha 25 de febrero, también se han reportado nueve casos de sarampión en Nuevo México, en un condado vecino de la zona del brote de Texas.
El DSHS recuerda que durante un brote de sarampión, suele necesitar atención hospitalaria en torno a uno de cada cinco casos, mientras que uno de cada 20, aproximadamente, puede derivar en neumonía. Entre una y tres de cada mil personas con sarampión morirán, señala el Departamento de Salud de Nuevo México.
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Las desinformaciones de RFK Jr., el secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos
En 2021, Robert F. Kennedy Jr. (RFK Jr.), secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, escribió en el prólogo de un libro de su organización, Defensa de la Salud de los Niños (CHD, por sus siglas en inglés), que la población había sido engañada “por la industria farmaceútica” y las agencias gubernamentales haciéndole creer “que el sarampión es una enfermedad mortal y que las vacunas del sarampión son necesarias, seguras y efectivas” cuando, en su opinión, no es así. También que incluso se habían inventado brotes falsos de sarampión “para crear miedo”. Además, en 2019 Kennedy participó en una campaña contra la vacuna triple vírica en Samoa Americana, tras un problema puntual de seguridad después del cual se redujo la tasa de vacunación y se produjo un brote mortal de sarampión.
Sobre el brote de Texas, el secretario de Salud estadounidense dio el dato erróneo de que, a fecha 26 de febrero, habían muerto dos personas en el estado, algo corregido posteriormente por el portavoz de su departamento. También señaló que unas 20 personas se encontraban hospitalizadas “mayormente por cuarentena”. “No hospitalizamos pacientes por cuarentenas”, dijo a Associated Press Lara Johnson, directora médica del Hospital Infantil Covenant de Lubbock (Texas) donde ha muerto el niño sin vacunar con sarampión.
Además, RFK Jr. ha dicho que “no es raro” que esto ocurra, que “hay brotes de sarampión cada año” y que, aunque en los primeros meses de 2025 se han reportado cuatro brotes de sarampión, en 2024 fueron 16. A pesar de que es cierto que en 2024 se produjeron 16 brotes de sarampión, estos supusieron, en total, 285 casos de sarampión en Estados Unidos, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. En 2025, solo con los brotes de Texas y Nuevo México, y a falta de la actualización de los datos en todo Estados Unidos el viernes, se han detectado 133 casos de sarampión a 25 de febrero.
Las vacunas han reducido en un 99,9% los casos de sarampión
Antes de la vacuna para el sarampión, la incidencia anual de la enfermedad en Texas era de 85.862 casos detectados en 1956. Desde entonces, los casos han disminuido en un 99,9%, siendo casi todos, desde el año 2000 en personas expuestas a casos de sarampión importados desde países donde el sarampión es todavía endémico, indica DSHS. “Dado que el sarampión sigue siendo endémico en muchas partes del mundo y es muy contagioso, puede reintroducirse fácilmente en Texas en comunidades no vacunadas”, advierte su web.
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En 2019, Texas tuvo 23 casos detectados de sarampión y hasta 2023 no hubo más casos. Tampoco en 2024. El brote de 2025 es el mayor ocurrido en más de 30 años, según ha declarado Katherine Wells, directora de salud pública de Lubbock a The New York Times. En 2024 se detectaron dos casos de sarampión en Nuevo México y ninguno en 2023 y 2022.