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MALDITA CIENCIA

Por qué consumir solo alimentos 'bebibles' si podemos masticar puede tener efectos perjudiciales para la salud

Publicado sábado, 13 noviembre 2021
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Alimentación/Alimentos
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En los últimos años se ha lanzado al mercados productos como Soylent o Huel, sustitutos alimenticios que permiten eliminar la necesidad de cocinar y comer comida 'tradicional'. Nos preguntáis sobre un posible efecto adverso de su consumo: que una menor masticación produzca una atrofia en la mandíbula y acabe en la pérdida del habla. Aunque la pérdida del habla es poco probable excepto en caso de lesiones o cirugías previas, prescindir de la masticación sí puede tener efecto sobre el estado de nuestra boca y mandíbulas.

Explica a Maldita Ciencia Diana Díaz Rizzolo, nutricionista e investigadora biomédica en obesidad, que estos productos forman parte de la nutrición enteral y "se utiliza exclusivamente en pacientes que no pueden masticar porque han sido sometidos a una cirugía, tienen problemas en la cavidad bucal o refieren problemas transitorios masticación".

En cambio, usarlo de forma indefinida en personas sanas provoca problemas, explica Díaz Rizzolo. "El ser humano está programado hormonal, metabólica, anatómica y fisiológicamente para alimentarse a través de comida. Así, vivir comiendo polvos, barritas o batidos (por muy completos nutricionalmente que sean) provocará un sinfín de inconvenientes para la salud: problemas de señalización de la saciedad, trastornos de la motilidad intestinal, reducción de los jugos gástricos, desnutrición por falta de síntesis de ciertas vitaminas indispensables para la vida e, incluso, una afectación a la microbiota intestinal que dejaría su papel de barrera protectora y cursaríamos con mayor riesgo de proliferación de patógenos. En definitiva, es peligroso", concluye la experta.

Incide en este sentido el maldito dietista-nutricionista Sevi González: "Nuestro sistema digestivo comienza en la boca y se segregan enzimas que inician la digestión en la misma boca. Así que se va a ver disminuido el tono muscular y a la vez el impacto óseo de la masticación también va a reducir la fijación ósea de las piezas dentales quedando una boca con disminución del tono muscular e incluso atrofia y una dentadura más débil".

Pero González descarta que esto provoque una pérdida del habla salvo en "casos concretos por cirugías, lesiones o tratamientos máxilofaciales pero no por usar productos preparados siempre y cuando se utilicen a la vez alimentos sólidos".


Primera fecha de publicación de este artículo: 14/10/2020