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MALDITA CIENCIA

¿Por qué a veces te pica un punto de la piel de repente?

Publicado lunes, 18 octubre 2021
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Piel/dermatología
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Nos habéis preguntado por qué a veces te pica de repente un punto de la piel. Puede haber muchos motivos. Por ejemplo, ese picor puede ser provocado por el roce con algún tejido, la sequedad de la piel, picaduras o diversas patologías cutáneas. 

Gaston Roustan, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología y Jefe de Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, afirma a Maldita Ciencia que el picor está relacionado con la activación de las terminaciones nerviosas que se encuentran localizadas en la epidermis, la parte más superficial de la piel. “Estas terminaciones nerviosas en determinadas circunstancias se activan y segregan una serie de mediadores que generan el picor”, afirma.

Natalia Jiménez, dermatóloga del Grupo Pedro Jaén, cuenta a Maldita Ciencia que el picor es una respuesta de nuestro organismo que se manifiesta en nuestra piel y que se puede producir por una gran cantidad de estímulos. Menciona el estrés, el sudor, el roce con alguna sustancia, superficie o tejido irritante, la sequedad o las picaduras. 

Esa sensación que provoca la necesidad de rascarse se llama prurito, según explica a Maldita Ciencia Luis Pastor, jefe de la Unidad de Dermatología del Hospital Ruber Internacional.

El prurito puntual, incluso intermitente, “suele tener relación con el estado de la piel, sobre todo cuando está seca o inadecuadamente hidratada”. Según cuenta, es lo que ocurre frecuentemente en personas mayores en los meses de invierno: “La xerosis (la piel seca) generalmente provocada por la edad y por la disminución de la humedad ambiental en las casas gracias a las calefacciones genera un prurito focal, fugaz e intermitente”. Aunque detrás de ese prurito puntual puede haber otros motivos: “Incluso el simple hecho de leer este artículo hará que la mayoría de los lectores comiencen a rascarse”, señala. 

“Por otro lado, hay numerosas patologías cutáneas como la dermatitis atópica (enfermedad crónica que hace que la piel se inflame e irrite), la dermatitis de contacto (afección por la que la piel resulta enrojecida, adolorida o inflamada después del contacto directo con una sustancia) o la psoriasis (enfermedad de la piel que causa picazón) que suelen cursar con picor”, señala. 

Además, en ocasiones algunos pacientes tienen “un picor generalizado que no obedece a ninguno de los estímulos mencionados ni tampoco a lesiones o enfermedades dermatológicas que lo justifiquen”: “En esos casos, hemos de realizar un análisis de sangre para descartar trastornos renales, inmunológicos o hepáticos y concretar la causa de este síntoma”.

El picor de la piel, según cuenta Jiménez, se activa mediante una serie de mediadores inflamatorios que informan a nuestro cerebro de que hay un estímulo que está provocando una sensación incómoda en ella. Normalmente, cuando nos pica una parte de la piel, tendemos a rascarnos. “El rascado es el producto de la respuesta que elabora nuestro cerebro para aliviar o eliminar esa sensación incómoda”, añade.

¿Normalmente que nos pique en una zona de la piel de repente es normal o deberíamos preocuparnos en algún momento? “Si no existe ningún tipo de lesión en la piel, el prurito focal, puntual o intermitente poco duradero y de poca intensidad, no debe preocupar”, cuenta Pastor.

Pero si el prurito es intenso y se mantiene en el tiempo hay que prestarle atención. Jiménez cuenta que un paciente debe consultar al dermatólogo cuando tiene un lunar o una mancha en la piel que le pica a menudo y sin motivo aparente, “ya que puede representar una señal de alerta de cáncer de piel”. “Esta precaución es especialmente importante si el picor va acompañado de cambios en el color, la forma, el tamaño o los bordes del lunar o si este sangra o supura”, señala.


Primera fecha de publicación de este artículo: 28/01/2021