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MALDITA CIENCIA

El síndrome de Taku-Tsubo o cómo es posible enfermar por que te rompan el corazón

Publicado domingo, 3 octubre 2021
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Enfermedades
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Literatura científica

Cada 29 de septiembre se celebra el Día Mundial del Corazón, una fecha en la que las organizaciones de la salud como la propia OMS y la Federación Mundial del Corazón emplean para concienciar a la población de los beneficios de un estilo de vida saludable y reducir la incidencia de las enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de muerte en prácticamente todo el mundo.

En este artículo explicamos una enfermedad del corazón que se caracteriza porque su origen está relacionado con sufrir un estrés emocional severo, como la muerte de un ser querido, un divorcio, perder o incluso ganar mucho dinero de manera repentina. Se trata del síndrome de Taku-Tsubo, también llamado “síndrome del corazón roto”, miocardiopatía de estrés o síndrome de discinesia apical transitoria. No obstante, la etiopatogenia (las causas y mecanismos concretos que desencadenan el síndrome) está aún por definir.

Esta enfermedad que afecta al corazón fue descrita por primera vez en Japón en la década de los 90. Toma este nombre porque, al parecer, el aspecto que tiene el ventrículo izquierdo (una de las partes del corazón) en las imágenes diagnósticas es similar al recipiente con el que los pescadores japoneses capturaban los pulpos (tako significa “pulpo” y tsubo, “recipiente”).

Según describe este artículo de la revista Medicina de familia de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), es un síndrome poco frecuente y que afecta a cerca del uno por ciento de todos los pacientes con sospecha de síndrome coronario agudo. Los síntomas de este síndrome son muy similares a los de un ataque cardiaco: dolor torácico, de intensidad leve a moderada, y en ocasiones con insuficiencia cardiaca.

El 85 % de los casos de síndrome de Taku-Tsubo suceden en mujeres postmenopáusicas, con pocos factores de riesgo cardiovascular y que han sufrido un estrés emocional o físico repentino e inesperado, según explica la Fundación Española del Corazón.

A pesar de todo, esta enfermedad tiene un pronóstico generalmente favorable, una mortalidad hospitalaria baja (menor del 1 %) y la mayoría de personas se recuperan sin complicaciones.


Primera fecha de publicación de este artículo: 29/09/2021