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MALDITO BULO

No, no se ha descubierto que la vacuna contra la COVID-19 "destruya nuestro sistema inmunológico de forma permanente"

Publicado martes, 15 diciembre 2020
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Ciencia

Un contenido que se ha viralizado asegura que se ha descubierto un "enorme escándalo": que la vacuna contra la COVID-19, supuestamente, "destruye el sistema inmunológico de forma permanente". Pero esto es un bulo. Os lo contamos.

No se ha descubierto que la vacuna de la COVID-19 "destruya el sistema inmunológico de forma permanente"

El contenido que está circulando es un texto atribuido a Joseph Mercola, osteópata estadounidense conocido por difundir teorías sin evidencias científicas. A pesar de lo que dice en el titular, en el texto no vuelve a repetirse que la vacuna contra la COVID-19 destruya el sistema inmunológico (aunque el término correcto es inmunitario) de forma permanente.

En cambio, en él se asegura que un estudio publicado en la revista International Journal of Clinical Practice señala que "las vacunas COVID-19 diseñadas para inducir anticuerpos neutralizantes pueden sensibilizar a los receptores de la vacuna a una enfermedad más grave que si no estuvieran vacunados". El estudio existe pero no dice eso.

El estudio habla de los consentimientos informados que firman los voluntarios de los ensayos clínicos

El estudio que cita este contenido analiza el consentimiento que firman los voluntarios que participan en los ensayos clínicos de las vacunas contra la COVID-19 y la información previa que reciben, en concreto en lo que se refiere al riesgo de que éstas puedan empeorar los síntomas de la enfermedad. En ningún caso se refiere a un descubrimiento en este sentido ni a que las vacunas "destruyan el sistema inmunológico de forma permanente" como asegura el titular que está circulando.

A lo que se refiere es a un fenómeno previamente conocido, llamado facilitación o aumento de la infección mediada por anticuerpos (ADE por sus siglas en inglés), que el virólogo e investigador del Instituto de Salud Carlos III Pepe Alcamí define a Maldita Ciencia como "afortunadamente poco frecuente".

Qué es el ADE (aumento de la infección mediada por anticuerpos)

Para entender qué es el ADE, Alcamí nos pide imaginar los anticuerpos que busca generar la vacuna contra la COVID-19 (o cualquier vacuna) como si fueran una pinza.

"Un anticuerpo tiene dos partes funcionales, es como una pinza. En su región variable (la parte de la pinza que atrapa) se une a un antígeno de manera específica (se une a uno en concreto, no a todos), por ejemplo a un trocito o "dominio" del Spike del SARS-CoV-2 e idealmente lo neutraliza. Pero el otro extremo o zona constante, en determinado tipo de anticuerpos (no todos), se pueden unir a unos receptores que tienen sobre todo células macrofágicas del organismo. Al hacerlo, ese tipo de células "fagocita" (se come) el complejo virus-anticuerpo y lo degrada. Es otra manera de destruir el virus. El problema surge cuando los virus se adaptan a resistir en el interior del macrófago y al sobrevivir lo infectan o a través de él pueden infectar otras células o provocar una inflamación no beneficiosa".

Si esto ocurre, los anticuerpos generados por una exposición previa a un patógeno, ya sea una exposición ambiental o por la vacuna, pueden suponer un problema más que una solución, ya que hacen que la segunda exposición agrave la infección causada. "Este fenómeno afortunadamente no es frecuente pero se ha producido en algunas situaciones", explica Alcamí.

El ADE y las vacunas contra el SARS-CoV-2: no hay evidencias de que genere este efecto 

¿Se da este fenómeno con las vacunas contra el SARS-CoV-2, el virus causante de la COVID-19? De momento no hay evidencias de que las vacunas desarrolladas y aprobadas que se están empezando a aplicar ya en algunos países generen este fenómeno en los pacientes que las están recibiendo.

Este artículo publicado en la revista Nature en el mes de julio analizaba el ADE en relación con el SARS-CoV-2. En sus conclusiones indicaban que no hay a día de hoy ninguna forma de predecir si una inmunización ante una infección viral va a tener consecuencias negativas en los seres humanos y que por eso es importante mantener la vigilancia, pero que el efecto protector de los anticuerpos generados es innegable. "Aunque el ADE sea una preocupación, está claro que los anticuerpos son un componente fundamental de la inmunidad protectora ante todos los patógenos aquí discutidos", señalan sus autores.

Por lo tanto, no es cierto que se haya descubierto que las vacunas contra la COVID-19 destruyan el sistema inmunitario de forma permanente.

Primera fecha de publicación: 15/12/2020.