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MALDITA CIENCIA

¿Hay este año menos casos de gripe? Las cifras provisionales indican que sí y las medidas de prevención para la COVID-19 son una de las razones

Publicado lunes, 14 diciembre 2020
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Empezó a ocurrir en la primera ola, durante nuestros meses de verano el fenómeno se trasladó al hemisferio sur y durante el otoño y el invierno sigue ocurriendo: este año hay menos casos de gripe que en años anteriores.

Algunas teorías de la conspiración ven en este fenómeno la prueba de que se están contabilizando como casos de COVID-19 muchos de otras enfermedades, pero la explicación es más sencilla: las mismas medidas que nos protegen de la COVID-19 nos protegen de otros virus respiratorios, entre ellos el de la gripe.

https://twitter.com/Blas_de_Lezox/status/1335606028583493635?s=20

Claves:

  • Los expertos consultados por Maldita Ciencia, Isabel Jimeno Sanz, responsable del Grupo de Trabajo de Vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) y Jorge Carrillo, vocal de la Sociedad Española de Inmunología, explican que las medidas de distancia social, uso de mascarillas e higiene que nos protegen de la COVID-19 también nos protegen de la gripe y otros virus.
  • Aún es pronto para asegurar que en España haya menos casos de gripe este año, aunque las cifras provisionales apuntan a que será así.
  • En países del hemisferio sur que ya han pasado la época de la gripe, ésta ha tenido mucha menor incidencia que otros años.
  • También señalan las campañas de vacunación contra la gripe como un motivo de que haya menos casos este año.
  • Ambos descartan que los casos de gripe se estén contabilizando como casos de COVID-19 ni que haya casos de gripe que no se estén contabilizando porque los afectados se estén quedando en casa.

La gripe en 2019 vs la gripe en 2020

Isabel Jimeno Sanz, responsable del Grupo de Trabajo de Vacunas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), explica que en nuestro país las comparaciones con años anteriores aún son provisionales. Por ese motivo incide en recordar en Maldita Ciencia que estas navidades tendrán que ser diferentes, "ni mejores ni peores, diferentes, para que las navidades del año que viene sí que puedan ser mejores".

Jorge Carrillo, vocal de la Sociedad Española de Inmunología e investigador en IrsiCaixa, insiste también hablando con Maldita Ciencia en que "aún es pronto para asegurar que este año la incidencia de la gripe vaya a ser menor".

Sin embargo, sí podemos ver ya algunos datos. La OMS cuenta con un sistema llamado GIRSR (Global Influenza Surveillance and Response System) con el que monitoriza el impacto de la gripe por países y semanas. En estas dos gráficas puedes comparar los datos de España de 2019 con los de 2020.

Gracias al sistema de vigilancia de los Centros para el Control de Enfermedades (CDCs) de Estados Unidos podemos comparar de forma visual la incidencia de la gripe en ese país en 2019 y compararla con la misma semana de 2020.

También es llamativo el caso de Sudáfrica, donde un equipo del Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles tenía la intención de analizar la interacción entre ambas enfermedades, la COVID-19 y la gripe, pero se quedaron con las ganas: de marzo a agosto se reportó un solo caso de gripe, un periodo de tiempo en el que lo normal habría sido registrar más de 700, según cuenta este artículo publicado en la web de Science.

Por qué hay menos gripe: lo que nos protege de la COVID-19 nos protege de otras enfermedades

La reducción en las cifras de afectados por la gripe ya se pudo ver en los meses de la primera oleada de la pandemia de COVID-19, en primavera de 2020. Jimeno Sanz explica que uno de los motivos es que las medidas de precaución que nos protegen de la COVID-19 nos protegen también de otras enfermedades infecciosas, entre ellas la gripe.

En esto coincide con Carrillo, que explica que "es esperable un menor número de contagios por las medidas que se están tomando. Sin duda el uso de mascarillas y el distanciamiento social harán que se infecten de gripe menos personas".

Lo mismo contaba este artículo publicado en Nature, que explicaba cómo las medidas tomadas para frenar el SARS-CoV-2, el coronavirus causante de la COVID-19, acortaron la temporada de gripe aproximadamente seis semanas.

"Las medidas de salud pública como la restricción de movimientos, la distancia social y una mayor higiene personal probablemente han tenido un efecto también en la transmisión de la gripe y otros virus respiratorios", decía la OMS en ese artículo, que también reconoce que "personas con síntomas gripales puede haber evitado los centros hospitalarios, por ejemplo aislándose en sus casa, y por tanto no aparecer en las estadísticas".

Otras razones que influyen: menos viajes y más vacunación

La misma tendencia se ha observado durante los meses de invierno en el hemisferio sur de la Tierra según este informe de los CDCs que recoge la reducción del impacto de la gripe en Sudáfrica, Chile y Australia durante esos meses.

En él se dan otros factores que pueden haber contribuido a este descenso de a gripe, como la reducción drástica de los viajes y una campaña más intensa de vacunación contra la gripe precisamente para evitar el colapso de los servicios sanitarios si a la segunda ola de la pandemia de COVID-19 se sumaba una temporada de gripe fuerte.

Carrillo explica que "Otro punto muy importante es que este año se han vacunado de gripe mucha más gente que años anteriores, aunque aún no se conocen los datos exactos ya que todavía se está vacunando en algunas comunidades" y que este año se ha vacunado de gripe más gente que en otros años, pero la explicación puede estar, en parte, en que la campaña se ha adelantado.

Jimeno Sanz coincide también con este razonamiento: "la campaña de vacunación aún se está produciendo y por tanto nos faltan datos definitivos, pero ya sabemos que este año estamos vacunando a más población que años anteriores".

Poca probabilidad de que una enfermedad se esté confundiendo con otra

En cambio, no cree que el motivo de unas cifras inferiores se deba a que más casos están pasando desapercibidos, sino al revés: "la gente que tiene fiebre, tos o síntomas gripales similares va a los centro de salud y se hacen pruebas para descartar que sea COVID-19, así que tenemos cifras más precisas que otros años, y no menos".

Carrillo también descarta que los casos de gripe se estén haciendo pasar por COVID-19: "Lo que si que está claro es que no se están contabilizando personas infectadas de gripe como COVID-19. La razón es que para que una persona se considere infectada por COVID-19 debe tener alguna prueba de diagnostico especifica positiva (PCR, test de antígeno, serología, etc)."

Fecha de publicación: 14/12/2020.