Maldita Ciencia
26/10/2020

Mascarillas y gel hidroalcohólico: cómo proteger la piel durante el invierno

En Maldita Ciencia os hemos contado cómo protegeros la piel durante el verano al utilizar mascarilla. Pero el otoño ya está aquí y se esperan meses de bajas temperaturas. La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) indica que cada vez se están diagnosticando más casos de dermatitis en niños y alteraciones como el acné en adolescentes debido al uso continuado de geles hidroalcohólicos y mascarillas. Os contamos algunas recomendaciones para prevenir y minimizar estos problemas cutáneos, especialmente, en invierno.

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La mascarilla puede empeorar problemas dermatológicos como la rosácea o el acné

Ya os hemos explicado por qué la mascarilla es necesaria para interrumpir la transmisión del SARS-CoV-2 tanto en exteriores como en interiores, pero su uso también tiene algunos efectos molestos. Si has notado problemas en la piel al usarlas, es normal y te vamos a contar cómo solucionarlos sin dejar de llevarla puesta, ya que, te repetimos, es uno de los mecanismos de protección más importantes que tenemos frente al coronavirus. 

La AEDV señala que el uso prolongado puede derivar en el empeoramiento de problemas dermatológicos como la rosácea (enrojecimiento de la piel y espinillas), la urticaria por presión (ronchas rojizas que aparecen tras haberse aplicado una presión) y la dermatitis de contacto o por fricción (la piel resulta enrojecida, dolorida o inflamada después del contacto directo o la fricción con una sustancia).

Raúl de Lucas, coordinador del Grupo de Dermatología Pediátrica de la AEDV, señala en una nota de prensa que la aparición de acné por el uso de mascarillas es mucho más frecuente en jóvenes que ya tenían ese problema antes de llevarlas: “Lo que vemos en la clínica es un agravamiento de un problema de acné debido al aumento de la humedad vinculado al vapor de agua que se genera por la exhalación de aire durante horas”. 

Según cuenta, ese exceso de humedad favorece un ambiente muy propicio para los gérmenes que producen una inflamación de las glándulas sebáceas (las que generan el sebo que protege y lubrica nuestra piel) y que se obstruyan los poros. En Maldita Ciencia también os hemos explicado qué relación existe entre el confinamiento y los brotes de acné.

Evitar el uso de maquillaje, usar limpiadores sin fragancias y darse crema en las zonas de mayor roce

¿Cómo proteger la piel? En primer lugar, la dermatóloga Inés Escandell, que nos ha prestado sus superpoderes, recuerda a Maldita Ciencia la importancia de cambiar la mascarilla con la frecuencia adecuada o lavarla si es una mascarilla apta para ello.

Además, para que este tipo de problemas cutáneos no vayan a más, la AEDV aconseja evitar el uso de maquillaje (ya que genera más obstrucción de los poros), lavar la cara con agua templada y usar limpiadores suaves no jabonosos y sin fragancias. 

“Es fundamental mantener una correcta hidratación para evitar lesiones cutáneas por fricción, así como adaptar el tipo de crema. Ahora que las pieles se vuelven más grasas debido a la oclusión que genera la mascarilla, hay que optar por cremas más ligeras”, apunta De Lucas. 

Rosa del Río, dermatóloga del Grupo Pedro Jaén, explica a Maldita Ciencia que el frío invernal y el uso de calefacción acelera la pérdida de agua y favorece la deshidratación de la piel. “El fenómeno se agrava porque el frío causa vasoconstricción (un estrechamiento de vasos sanguíneos que puede hacer que la circulación de sangre se vuelva lenta o se bloquee) y el tejido que está peor irrigado (al que peor llega la sangre) se reseca más”, afirma. 

De esta forma, la piel puede quedar más desprotegida frente a agresiones externas e incluso ser más vulnerable a las infecciones, según cuenta la experta. Para ella, la mejor manera de prevenirlo es reforzar la hidratación con productos que ayuden a mantener la barrera cutánea en buen estado y no usar productos de higiene o cosméticos que sean demasiado agresivos.

Según cuenta, la limpieza del rostro debe hacerse dos veces al día con productos suaves con pH neutro formulados para pieles sensibles o con limpiadores syndet (que tienen un pH más bajo que el de los jabones). 

“La hidratación es conveniente llevarla a cabo con fórmulas oil free ricas en ácido hialurónico, una molécula muy habitual en el desarrollo de los cosméticos y productos de cuidado de la piel por su capacidad para retener agua. Por el día, es mejor optar por lociones y sérums y dejar las cremas más untuosas para por la noche”, cuenta. Asimismo, considera útil aplicar una crema reparadora en las zonas de mayor roce (el puente de la nariz, las mejillas y detrás de las orejas).  

Si a pesar de seguir estas recomendaciones surge un problema dermatológico o un empeoramiento de una enfermedad previa, es aconsejable recurrir a un dermatólogo para que realice un diagnóstico adecuado y valore cuál es el mejor tratamiento.

Darse crema hidratante en las manos a diario y mejor lavarse con agua y jabón que con gel hidroalcohólico

Junto al uso de mascarillas y la distancia social, lavarse las manos con agua y jabón o con gel desinfectante es uno de los mejores métodos para evitar la difusión del coronavirus. La AEDV indica que los geles hidroalcohólicos (una opción especialmente útil cuando se sale de casa) tienen una base alcohólica que puede resecar la piel de quienes los usen de forma repetida: “Si no se usa crema hidratante diariamente, con el tiempo, puede aparecer un eccema (hinchazón de la piel) sobre todo en pieles más sensibles”. 

Escandell afirma que una vez que la piel está deshidratada tenemos el riesgo de que aparezcan irritaciones porque “hemos perdido la función óptima de la barrera cutánea”. “Y una vez que aparece la irritación, cualquier elemento puede empeorarla: agua, alimentos, polvo…”, explica.

Además, la Academia Española de Dermatología y Venereología recomienda elegir hidrogeles sin perfumes para minimizar el riesgo de reacciones de fotosensibilidad (reacción cutánea que se manifiesta como una quemadura solar o erupción). Este tipo de efectos se pueden dar más fácilmente con la presencia de algunos aromas y esencias, según la AEDV.

Hay que tener en cuenta que las aplicaciones de hidrogel no deberían de ser muy numerosas en el día, según la AEDV. Por ello, en una situación de pandemia como la actual, se recomienda alternar su uso con el lavado con agua y jabón y, si se puede elegir, optar por esta segunda opción.

Hay que hacer un uso razonable y prudente de los geles hidroalcohólicos ya que tienden a resecar mucho la piel. Vemos que hay personas que los usan como si fueran cremas hidratantes y precisamente estos geles contienen alcohol. Recomendamos utilizarlos solo cuando sea necesario”, indica el coordinador del Grupo de Dermatología Pediátrica. 

También si se escoge lavarse las manos es recomendable usar crema hidratante para prevenir la aparición de dermatitis. “El problema que genera el lavado frecuente de manos (o el uso de hidrogeles) es que puede ir eliminando el manto lipídico de la piel. La barrera cutánea se altera y esto favorece la aparición de dermatitis, sobre todo entre aquellos niños o personas que ya tienen una piel seca, atópica o más irritable”, cuenta De Lucas.

Escandell sostiene que es importante utilizar cremas hidratantes en casa, jabones suaves y aplicar el gel hidroalcohólico de forma correcta: “Masajeando adecuadamente hasta que se absorba por completo durante al menos 15 o 20 segundos”, plantea.

Llevar guantes para reducir la exposición de las manos al frío

En cuanto al frío, De Lucas subraya que también hay que tener en cuenta que “es otro agente irritante que cobra protagonismo con la bajada de temperaturas, por lo que conviene proteger la zona de piel expuesta al aire”. 

¿Cómo? Del Río recomienda llevar guantes en la calle, ya que “evita que las manos estén tan expuestas al frío y, por tanto, reduce el riesgo de deshidratación”. En Maldita Ciencia también os hemos explicado por qué es importante quitarse los guantes antes de manipular la mascarilla y qué consejos se pueden seguir para evitar la propagación del coronavirus con el frío.

Si se tienen en cuenta todos estos factores, los expertos sostienen que es posible prevenir la aparición del eccema. “Sin embargo, si ya ha aparecido este problema, la solución no es el empleo de crema hidratante ya que esta produce aún más prurito (hormigueo o irritación de la piel que provoca el deseo de rascarse en la zona) en la piel. Cuando la dermatitis ya está instaurada, es necesario aplicar tratamientos tópicos para que el eccema no se cronifique”, asegura De Lucas.

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En este artículo ha colaborado con sus superpoderes la dermatóloga Inés Escandell.

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Primera fecha de publicación de este artículo: 26/10/2020.

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