Maldita Ciencia
Maldita te explica
23/06/2020

Qué es la dexametasona y por qué no es una cura para la COVID-19

En las últimas horas han aparecido titulares en medios nacionales e internacionales que dicen que se ha descubierto la dexametasona “como tratamiento eficaz para los pacientes graves de COVID-19”. Sin embargo, este fármaco no es una cura para esta enfermedad. Te lo explicamos.

Las mentiras embarran el debate público y pueden ser peligrosas para la salud. La información verificada sobre el COVID-19 marca la diferencia. La verificación está bajo ataque. Si nuestro trabajo te es útil y crees que es más necesario que nunca, pincha aquí para hacerte Embajador/a y ayúdanos a luchar contra los bulos de la pandemia.

Según un estudio de la Universidad de Oxford (cuyo preprint, es decir, el paper aun sin revisar, se ha hecho público el 23 de junio*), la dexametasona, de acuerdo con las pruebas clínicas que han realizado, ha demostrado ser efectiva para el tratamiento de los pacientes de COVID-19 que están intubados o que reciben oxígeno. En estos casos, los resultados sugieren que podría evitar 1 de cada 8 muertes en pacientes que necesitan ventilación mecánica y 1 de cada 25 en pacientes que sólo requieren oxígeno suplementario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha valorado positivamente los resultados de este estudio, aunque ha insistido en que son preliminares, por los que hay que tomarlos con cautela.

Sin embargo, los pacientes que no requerían asistencia respiratoria no tuvieron ningún beneficio cuando se les suministraba dexametasona. Por lo tanto, este fármaco no es una cura para la COVID-19, ni lo previene.

La dexametasona no es un fármaco nuevo, sino que se desarrolló en 1957. Según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios es un medicamento del grupo de los corticoides sintéticos que se utiliza para tratar enfermedades reumáticas y autoinmunes, trastornos del sistema respiratorio o de piel y tratamiento de las náuseas y vómitos causados por la quimioterapia, entre otros.

Además, los corticoides como la dexametasona ya se estaban utilizando para casos de COVID-19 en los que hay factores asociados a la enfermedad como trastornos del sistema respiratorio o en base a las características del paciente, como indica el documento técnico del Ministerio de Sanidad de atención hospitalaria para casos con COVID-19 [pág. 18]. El estudio de la Universidad de Oxford confirma que es efectivo en estos casos para que se siga suministrando dexametasona a aquellos pacientes que requieran oxígeno suplementario.

Pieza publicada por primera vez el 17 de junio de 2020.

*Hemos actualizado esta pieza el 23 de junio para incluir el enlace al preprint con los resultados.

Os estamos contando todos los bulos por los que nos estáis preguntando respecto a la COVID-19 en este recopilatorio. Además, tenemos un especial sobre este tema donde también puedes consultar consejos de prevención y preguntas y respuestas sobre el brote del nuevo coronavirus.

Otros artículos de Maldita.es