Maldita Ciencia
22/01/2020

No, no todos los tipos de azúcar repercuten igual en la salud

Bollos, galletas, zumos, refrescos, alimentos ultraprocesados en general... Pero también frutas, verduras y lácteos. Seguro que estás más que acostumbrado a escuchar comentarios o ver imágenes sobre cuánta azúcar lleva esto o lo otro. Sabemos lo que la ciencia dice sobre el consumo excesivo de este ingrediente: es perjudicial para nuestra salud pero, ¿repercuten de la misma manera los diferentes tipos de azúcar? Para responder a esta pregunta debemos distinguir entre azúcares intrínsecos, libres y añadidos.

Los azúcares intrínsecos son los presentes en los alimentos frescos y sin procesar que no contengan etiquetado ni ningún ingrediente añadido. "Son múltiples las evidencias que demuestran que los alimentos reales, por muy ricos que sean en azúcar, no tienen ninguna relación con enfermedades crónicas no transmisibles", explica en este informe de DKV Carlos Ríos, dietista-nutricionista. Esta es la conclusión de varios estudios como esteeste y este.

Sobre los azúcares libres ya hablamos en este artículo, en el que explicábamos la diferencia entre el azúcar de la fruta entera y de su zumo (y el porqué de la distinción). En este tipo de sustancias se incluyen todos los monosacáridos (azúcares simples) y disacáridos (unión de monosacáridos) agregados por el fabricante, el cocinero o el consumidor, así como los azúcares que están presentes de forma natural en las frutas y verduras al hacer zumos y purés. "Si deciden consumirse, debe tenerse en cuenta su elevada densidad energética y su bajo poder saciante, lo que puede contribuir a crear un superávit calórico que nos lleve a engordar fácilmente", destaca Ríos.

Por último, nos topamos con los azúcares añadidos: los que se agregan a los alimentos durante el procesamiento o preparación y que realmente pueden suponer un problema para la salud pública. "En los últimos años, el riesgo de exceder el 10% de la ingesta de azúcares añadidos se ha cuadruplicado y este consumo se asocia con un mayor aumento de peso y obesidad", explica Ríos.

"El problema es que se encuentra oculto en gran parte de los comestibles a la hora de hacer la compra, los ultraprocesados. En ellos se mezcla el azúcar con otros ingredientes y muchas veces el consumidor no sabe cuánta está consumiendo", matiza Ríos en este vídeo junto al catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública Jesús Vioque. La suma de todos estos productos, añade, lleva a un exceso de consumo de azúcar de este tipo.

Pero, ¿por qué es importante no abusar de los azúcares añadidos? Por varias razones: aportan gran número de calorías pero un pobre contenido nutricional; suelen ser menos saciantes (al disponer, por norma general, de poca cantidad de proteínas), por lo que harán que consumamos más cantidad de producto, hasta sentirnos satisfechos, y su consumo puede desplazar de nuestro menú a alimentos más saludables. Además, existen estudios que relacionan este tipo de azúcares con enfermedades crónicas y obesidad.

"Mi recomendación es limitar el consumo de los productos ultraprocesados para reducir el consumo de azúcar añadido", concluye Ríos.

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