Maldita Ciencia
02/07/2019

No, no es necesario que gatas y perras tengan una camada antes de ser esterilizadas

Una semana más nos habéis preguntado por la salud de vuestras mascotas: esta vez, si es necesario que tengan al menos una camada antes de castrarlas. En teoría, no hacerlo podría influir en su bienestar mental, al aumentar la posibilidad de sufrir un embarazo psicológico.

Esto no solo es falso, sino que, además de evitar una camada de cachorros que puede ser indeseada y terminar en abandono, la castración está relacionada con una mayor esperanza de vida de gatas y perras y un menor riesgo de cáncer de mama, ovario y útero.

"Antes de la esterilización, yo recomendaría que pasaran al menos un celo, para que se desarrollen bien; pero que tengan que tener una camada por una posible depresión lo veo absurdo", opina en Maldita Ciencia César Pérez, veterinario. "No tiene ninguna base científica. De hecho, lo que recomendamos si hay, por ejemplo, un embarazo psicológico y problemas de ovario (en perras, en gatas es más complicado), es esterilizarlas para que no haya patologías en el futuro", añade.

La operación de esterilización consiste en la extracción, o bien solo de los ovarios de los animales, o bien de estos junto al útero, impidiendo así que se queden preñadas y evitando los periodos de celo. También se realiza en casos de infección o cáncer de útero. Aunque puede dar lugar a confusión, no hay que confundir este proceso con la castración, la misma operación pero en los machos, donde se eliminan los testículos del animal.

Hay muchos otros mitos relacionados con esta intervención, sobre todo con el posible cambio de comportamiento de la gata o perra o con el aumento de peso tras llevarla a cabo. Sin embargo, según Pérez, nada de esto es consecuencia directa de la esterilización: aunque es cierto que, en caso de machos agresivos, la conducta violenta puede disminuir, esto no sucede en hembras y el cuánto pese dependerá de su alimentación y actividad diaria.

A pesar de que la castración es causa de debate ético, comparándolo incluso a extirpar las uñas o a una caudectomía (corte de la cola), estos son procesos veterinario completamente diferentes y que se llevan a cabo por causas cuyas justificaciones están muy lejos las unas de las otras. "Primero por el tema del abandono: hay superpoblación de perros y gatos. Al principio, cuando son cachorros, se regalan y todo el mundo los quiere; pero ya sabemos qué ocurre en muchos casos cuando crecen. Además evitas diversas patologías", explica Pérez.

Otros artículos de Maldita.es