En un reel de Instagram, una curandera de una aldea siberiana llamada Baba Matryona ofrece una cura para la presión arterial. "Síganme y escriban las palabras presión arterial en los comentarios", dice, "les mostraré una forma natural y científicamente comprobada que la gente está usando para revertirla para siempre". En su bio hay un enlace a Amazon en el que se vende Jupi, un supuesto suplemento “para hidratación y bienestar” cuya página de producto indica que "no está destinado a diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad o afección de salud". Baba Matryona, que acumula más de seis millones de visualizaciones en sus vídeos, tiene la marca azul de verificación junto a su nombre de usuario, lo que indicaría que Meta ha verificado su identidad. Sin embargo, no es una persona real: es un personaje creado con inteligencia artificial.
En Fundación Maldita.es hemos identificado 25 cuentas verificadas de Instagram que presentan a personajes generados por IA como fuentes de consejos de salud y para vender suplementos en Amazon, así como libros electrónicos sobre curas “holísticas”. Los remedios que promueven se ofrecen como tratamientos para enfermedades renales, sobrepeso o decoloración dental, entre otras. Ninguno de los creadores es una persona real, pero todos tienen una marca de verificación azul de ‘Meta Verified’ junto a su nombre de usuario, un servicio que ofrece Meta que debería indicar autenticidad y que supuestamente se otorga cuando la empresa ha verificado que la cuenta representa a una persona real.
Un problema a gran escala: 5 millones de suscriptores y 389 millones de visualizaciones.
Meta comercializa abiertamente su marca de verificación azul como una forma de ayuda a los creadores a “generar mayor confianza con nuevas audiencias” dándoles, además, “priorización y mayor visibilidad” en la plataforma. Esto no solo aumenta la probabilidad de que los usuarios confíen más en estas cuentas y sus consejos de salud engañosos, sino que también significa que el contenido aparece más a los usuarios que buscan consejos de salud en Instagram. Las cifras hablan por sí solas: sólo 25 cuentas acumulan más de cinco millones de suscriptores y 389 millones de visualizaciones.
Las reglas de Meta para la ”representación de la verdadera identidad” establecen que las cuentas que suplanten una identidad para engañar o defraudar a otros serán restringidas o deshabilitadas. La insignia de verificación es una de las herramientas que Meta presenta para evitar ese riesgo o, al menos, para indicar a los usuarios en qué cuentas pueden confiar razonablemente. Para obtener la insignia, hay que pagar una suscripción y normalmente se debe presentar copia de una identificación oficial con foto como el DNI. Además, el nombre debe corresponder con el nombre legal y la foto de perfil debe mostrar el rostro del suscriptor para comprobar que la cuenta es verídica y corresponde a la persona que la creó. Para estas cuentas, que son además verdaderamente populares, no se cumplieron estas normas.
Las reglas de Meta Verified dejan un hueco por el que estas cuentas pueden ‘colarse’ en la verificación. En ciertos casos hay usuarios que "pueden verificarse mediante su actividad en los productos de Meta, como la antigüedad del nombre de usuario y la integridad del perfil, incluyendo su nombre e imagen". Esto es algo que sí podría cumplir un personaje creado con IA que tenga perfiles también en Threads y Facebook, como es el caso de la mayoría de las cuentas que encontramos. El resultado es una zona gris en la que el requisito de acreditar identidad podría cumplirse sin proporcionar un DNI o pasaporte.
Una campaña coordinada que va en contra de las normas de Instagram y Amazon.
Estas 25 cuentas muestran señales de estar coordinadas. Siguen el mismo patrón: se hacen pasar por médicos, expertos “holísticos” o sanadores, y utilizan una foto de perfil creada con IA y biografías muy similares, en las que prometen remedios naturales y enlaza a una página de producto.
Si uno analiza estos vínculos, puede ver que utilizan además etiquetas del programa de afiliados de Amazon, códigos específicos por los que los diferentes perfiles cobran una comisión por cada venta de producto que se cierra a través de ellos, lo que significa que estas cuentas están ganando dinero por promocionar estos productos. Según Amazon, este programa permite “monetizar contenido generado por el usuario en las redes sociales”. Cuando los clientes “hagan clic o interactúen con los enlaces especiales para comprar un artículo, los creadores recibirán ingresos por comisiones”.
Los "enlaces especiales" son URLs que contienen un identificador o etiqueta única para la cuenta que los publicó. Amazon utiliza estos identificadores para contabilizar las comisiones que deben recibir esas cuentas por las compras que generan. En otras palabras, si a través de ese enlace se produce una venta, la cuenta asociada a esa identificación recibirá un porcentaje. En la URL, el ID único aparece después de “tag=”.

Nos hemos puesto en contacto directamente con una de esas cuentas y la persona que las gestionaba explica a Maldita.es que desde realiza campañas para diferentes productos a través de diferentes perfiles y que las cuentas “crecieron orgánicamente” alcanzando altos niveles de interacción. Las cuentas “obtienen millones de visitas” y, aunque estarían dispuestos a vender algunas de las cuentas, no sería por menos de 26. 000 euros.
Estos perfiles participan en una operación de monetización multiplataforma que está prohibida tanto por Instagram como por Amazon. Por un lado, las normas de Meta dicen que "los beneficios de las cuentas verificadas son solo para fines personales y no comerciales", pero la venta de suplementos constituye claramente un fin comercial. Por otro lado, sobre el papel Amazon tiene políticas estrictas acerca de quién puede participar en su programa de afiliados y teóricamente no admite a los creadores en redes sociales que promuevan contenido “falso o engañoso”.
Resulta difícil entender cómo estos personajes creados con IA que promueven curas milagrosas y desinformación sobre salud pueden cumplir esas reglas. Ambas plataformas incumplen sus propias políticas y deberían explicar por qué, pero además se benefician de esta actividad. Meta obtiene ganancias por las suscripciones ‘Meta Verified’ y Amazon gana dinero de las compras, ya que sólo paga las comisiones de su programa de asociados una vez que se haya completado y enviado la venta del producto.
La Comisión Europea ya ha multado a X por su insignia azul de "verificación" ser engañosa
En el marco del reglamento de la UE de Servicios Digitales (la conocida como DSA), Instagram es una plataforma en línea de gran tamaño (VLOP, por sus siglas en inglés) y tiene obligación de evaluar los riesgos sistémicos derivados de sus servicios y aplicar medidas efectivas para reducirlos. El artículo 34 exige específicamente a plataformas como Meta que evalúe los riesgos sistémicos derivados del diseño y funcionamiento de su servicio, así como sus efectos negativos en la salud pública. Las cuentas pagan por una insignia verificación que indica autenticidad y mejora la visibilidad de su contenido en las búsquedas, así que en este caso la amplificación de contenido dañino no es un efecto secundario del funcionamiento de la plataforma, sino de un servicio que la plataforma ofrece previo pago. El proceso de autenticación de Meta no funciona y un servicio del que Meta obtiene ingresos contribuye a difundir la desinformación contra la salud.
En 2025 la Comisión Europea multó a X con 120 millones de euros por incumplir la DSA y una de las infracciones señaladas era el diseño engañoso de su insignia de verificación azul. La Comisión argumentó que cualquiera podía comprar el estado verificado sin que X comprobara de forma efectiva quién estaba detrás de la cuenta, lo que complicaba que los usuarios pudieran juzgar la autenticidad de los perfiles y el contenido con el que interactuaban, aumentando el riesgo de fraude. La Comisión también tuvo en cuenta que el contenido de los “verificados” de pago recibía una mayor visibilidad algorítmica. En Maldita.es ya te contamos en otra investigación de Maldita que había cuentas que suplantaban la identidad de famosos para hacer timos y que habían sido verificadas por Meta de forma irregular.
El artículo 35 de la DSA enumera, entre las posibles medidas de reducción de riesgos que las plataformas pueden tomar, la de garantizar que los vídeos generados o manipulados que parecen ser de personas reales lleven marcas visibles. Un personaje generado por IA puede pasar por auténtico, pero aún así la mayoría de los vídeos de estas 25 cuentas no lleva ninguna etiqueta o marca visible de este tipo.
Detectarlos no debería ser un problema para Meta. Algunas de las publicaciones llevan incluso en la descripción hashtags en inglés como #actorsintético. Mediante su uso, sus creadores declaran que la persona que aparece en pantalla no es real. Incluso si estas cuentas se verificaron en otro momento como auténticas y luego cambiaron su nombre, foto y contenido para ser un personaje generado por IA, cualquier cambio posterior a la verificación debería haber pasado revisión. Esto significa que Meta tiene todas las posibilidades de autenticar la cuenta antes e incluso después del proceso de verificación.
Amazon también está designada como plataforma de muy gran tamaño a efectos de la DSA, lo que significa que tiene las mismas obligaciones de evaluación y reducción de riesgos que Instagram. Aunque Amazon intentó impugnar esta designación argumentando que su actividad "no planteaba ningún riesgo sistémico", la justicia europea rechazó ese argumento en noviembre de 2025.
Amazon es quién pone el dinero
En esta red de monetización multiplataforma la responsabilidad no se limita solo a Instagram, sino que se extiende también a Amazon, ya que es su programa de asociaciones el que financia esas cuentas de personajes de IA. La plataforma tiene reglas que teóricamente deberían impedirle pagar comisiones de venta a cuentas de redes sociales que promueven contenido "falso" o "engañoso", pero no las aplica a algunas afirman que un té con limón, jengibre y ajo puede prevenir ataques cardíacos, o que se pueden eliminar los cálculos renales en tan solo tres días con una mezcla de agua de coco, zumo de limón y aceite de oliva.
El obtener comisiones por la venta de estos productos es, sin duda, lo que incentiva a estas cuentas de Instagram a difundir desinformación sobre salud a gran escala. A cuantas más personas alcancen, más productos venden y más dinero ganan. Algunos de los suplementos promocionados por estas cuentas se encuentran entre los productos más vendidos en Amazon. En el caso de Soursop Bitters, por ejemplo, se vendieron 70.000 botellas solo en el mes de junio.
Amazon incluye una cláusula de exención de responsabilidad estándar que dice que estos productos "no están destinados a diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad o afección de salud", pero mediante sus programa de afiliados está financiando a influencers de IA que promueven precisamente esa narrativa en Instagram, en contra de sus propias normas.