Según el Gobierno de España, esta línea de créditos está dirigida a “incrementar el parque de vivienda en alquiler social o a precio asequible, así como a mejorar el parque de vivienda social ya existente”. Según el ICO, el programa está encaminado a “la construcción de edificios energéticamente eficientes” destinados al alquiler asequible y “rehabilitación de edificios para mejorar su eficiencia energética”.
Esta decisión se trasladó a las autoridades europeas en la reunión del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros del 20 de enero de 2026, donde varios países europeos, como Alemania o Finlandia, también modificaron la financiación de sus planes de recuperación.
La UE entrega el dinero de los fondos europeos para gastarlo en objetivos concretos
El dinero de los fondos europeos, como los Next Generation, es fijo. Cada una de las medidas recibe una dotación presupuestaria fija. El Plan de Recuperación y Resiliencia, aprobado por el Consejo Europeo en julio de 2021, menciona explícitamente un “mecanismo de préstamos ICO para la promoción de la vivienda social”.
Según el Reglamento Europeo 2021/241, con el que se creó el Plan de Recuperación y Resiliencia, “la financiación proporcionada” se ha de utilizar según “todas las normas aplicables” para así evitar “el fraude, la corrupción y los conflictos de intereses”.
Una orden del Ministerio de Hacienda de septiembre de 2021 establece que los pagos de la Comisión Europea “se realizarán por el cumplimiento de hitos y objetivos”.
El real decreto 36/2020 también recoge que el dinero entregado “sólo podrá ejecutarse con la finalidad de financiar actuaciones que resulten elegibles conforme a su marco regulatorio”.
Puedes consultar aquí qué mecanismos tienen el Gobierno de España y la UE para controlar el dinero de los fondos Next Generation.