David Covarrubias, divulgador de Astroafición, explica a Maldita.es que existen gafas homologadas en las que, en función del fabricante y aun utilizando la misma lámina, las recomendaciones sobre el tiempo de uso continuo son diferentes (van desde los 25 segundos hasta los tres minutos), al estar certificadas por distintos laboratorios. “De ahí que nosotros, por precaución y seguridad, nos refiramos siempre a la recomendación de tiempo más restrictiva. En este caso, sería observar el eclipse unos 30, 35 o 40 segundos y apartar la vista. Quitarse las gafas, descansar un rato y volver a ponérnoslas antes de mirar hacia el cielo de nuevo”, señala. “Salvo en el momento de la totalidad, un eclipse es un evento que transcurre muy lentamente: no nos vamos a perder nada por estar 30 segundos sin mirar”, recuerda el experto.

Ahora bien, siempre y cuando utilicemos gafas homologadas en buen estado, “superar ese tiempo de recomendación no va a dañar la vista de forma permanente”, subraya Covarrubias. “Las gafas con la certificación ISO son totalmente seguras. Usarlas no supone ningún riesgo para la vista. Esta recomendación simplemente trata de evitar problemas de fatiga ocular: si tú estás mucho tiempo con la vista fija en un punto brillante, el ojo se fatiga y puede causar molestias que nos podemos evitar simplemente haciendo estos pequeños descansos. Pero si te pasas, no va a ser peligroso en ningún caso”, y concluye que “no es como mirar el eclipse directamente y sin protección, que causa lesiones de por vida”.
“Las gafas protegen absolutamente, independientemente del tiempo que estés mirando. Pero una exposición prolongada, efectivamente, puede producir fatiga”, coincide Tomás Pellicer, oftalmólogo y maldito que nos ha prestado sus superpoderes. En cualquier caso, Pellicer recomienda prudencia ante la posibilidad de encontrar en el mercado gafas sin la protección ISO adecuada. “Ante la duda, yo no miraría el eclipse un tiempo excesivamente prolongado. Abrir y cerrar los ojos de vez en cuando es bueno para la salud ocular”, añade.
Esta recomendación no se incluye entre los consejos de instituciones sanitarias, como la Sociedad Española de Oftalmología (SEO), ni del Ministerio de Sanidad, la Agencia Espacial Europea (ESA) o la NASA; pero sí forman parte de los propuestos por otros organismos, como el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) que recomienda “mirar brevemente (unos segundos) y hacer pausas entre observaciones”. En la misma línea se pronuncia el Instituto Geográfico Nacional (IGN), que aconseja observarlo “durante cortos periodos de tiempo [medio minuto] seguidos de descansos de mayor duración”.
Desde Maldita.es nos hemos puesto en contacto con el IAC para preguntar por la evidencia científica tras esta recomendación pero, a 10 de agosto de 2026, la única respuesta que hemos recibido al respecto nos remite a “comprobar con ópticos”. También hemos remitido la consulta a la SEO y al IGN, pero aún no hemos obtenido respuesta.
A priori, lo que recomiendan desde la SEO es no mirar directamente al sol sin la protección adecuada, usar gafas de eclipse homologadas, utilizar filtros solares para telescopios y cámaras en caso de observar o fotografiar el fenómeno con equipos ópticos y vigilar a los niños, quienes pueden sentir curiosidad y mirar el sol directamente sin darse cuenta del peligro.