En algunos momentos de la grabación, la cabeza y la parte superior del cuerpo del supuesto zorro aparecen muy pixeladas y difuminadas, mientras el resto de la escena conserva más detalle. La distorsión coincide con la zona en la que las manos de los supuestos rescatadores entran en contacto con el animal.

Es habitual que durante catástrofes naturales se difundan imágenes generadas con inteligencia artificial que muestran supuestos rescates de animales o escenas emotivas presentadas como reales, como ocurrió tras los terremotos de Venezuela de junio de 2026.