La ONT publica en su web la tabla de centros autorizados para la “obtención/trasplante de órganos, tejidos y células”, en el que consta que en la provincia de Barcelona hay 24 hospitales autorizados para la extracción de órganos, entre los que no se encuentra el Hospital Residencia Sant Camil. Los requisitos y procedimientos para que un centro tenga autorización sanitaria para la obtención de órganos aparecen recogidos en el artículo 11 del Real Decreto 1723/2012, que regula la utilización clínica de los órganos destinados al trasplante. Entre los requisitos se encuentra “garantizar la disponibilidad de personal médico y de enfermería debidamente cualificado”, así como la “disponibilidad de las instalaciones y materiales necesarios para la correcta realización de la obtenciones” y disponer de una serie de protocolos para “garantizar la calidad y la seguridad de todo el proceso”, entre otros aspectos. Según afirmó el diario ABC el 1 de abril, Noelia Castillo “murió sin donar sus órganos”, aunque no indican la fuente que permita comprobar esta afirmación.
El Protocolo nacional de donación de órganos tras la aplicación de la prestación de ayuda para morir de la ONT del año 2022 expone que la decisión de solicitar la eutanasia “no puede verse influenciada de ningún modo por la posibilidad de ser donante de órganos tras el fallecimiento”. Este documento no menciona tiempos cerrados entre la confirmación de la muerte y la extracción de los órganos, pero sí hace referencia al “tiempo de isquemia caliente”, en los casos en los que la persona sí haya expresado su deseo de donar, que es el intervalo entre la parada cardiorrespiratoria y el inicio de las medidas de preservación de órganos, y que debe ser lo más corto posible para que los órganos sigan siendo viables.
En Maldita.es ya os contamos que el consentimiento de donación de órganos se puede “revocar en cualquier momento del proceso, sin necesidad de justificarlo y sin perjuicio de que el paciente reciba la prestación de ayuda a morir”.