La sentencia señala que Noelia tenía “dependencia funcional” con “desplazamientos en sillas de ruedas que puede propulsar por entornos adaptados y una capacidad de marcha precaria en interiores adaptados con andador y dos férulas” [pág 9]. Este documento también se refiere a los vídeos que muestran a Noelia subiendo una escalera con ayuda de muletas y caminando con ayuda de un andador y muleta”. Estas grabaciones fueron presentadas por el padre de la joven para impedir la aprobación de su solicitud de eutanasia alegando “que los mismos ponen de manifiesto las posibilidades de mejora con el debido tratamiento”.
La sentencia señala que una de las doctoras explicó en el juicio que “el estado de la paciente no ha mejorado ni puede en ningún caso mejorar, aunque podría empeorar por las complicaciones derivadas de la lesión” [pág. 24]. Afirmó que Noelia “no tiene sensibilidad para ver cómo está su cuerpo, no tiene movilidad en los pies, aunque pueda caminar con muletas”.