Maldito Bulo

Qué cuentan y qué no los papeles desclasificados sobre el papel del rey Juan Carlos I el 23F

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El 25 de febrero de 2026 el Gobierno de España desclasificó un total de 167 archivos relacionados con el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y en algunos de ellos el rey Juan Carlos I aparece mencionado aunque no se puede saber en qué contexto fueron redactados, cuándo, ni por qué institución, al no aparecer firmas, fechas o membretes oficiales. El único contexto que se aporta sobre el origen de los archivos es qué instituciones poseían estos documentos en el momento de su publicación. 

Tras esta publicación de documentos, han circulado algunas publicaciones que mencionan el papel del emérito en el golpe de Estado. Maldita.es ha realizado un análisis sobre dónde se menciona a Juan Carlos I y qué se dice sobre él en varios archivos.

Qué dice la cronología publicada sobre Juan Carlos I y el plan de un gobierno de concentración de Armada: el rey no le recibió por la tarde y a las 22:35 mandó “mantener el orden constitucional”

Algunos de los contenidos que están circulando a raíz de la desclasificación indican que el rey estaba “perfectamente informado del 23F” o que “cambió de postura cuando Tejero rechazó el Gobierno que le trasladó”. También han vuelto a circular unas declaraciones de Tejero en 2023 donde dijo: “Yo al rey Juan Carlos I lo jodí vivo. Él tenía preparado con Armada un Gobierno a su gusto”. El general Armada fue secretario de la Casa Real entre 1976 y 1977, antes de que ocupase este cargo Sabino Fernández Campo.  

Uno de los documentos desclasificados, perteneciente al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), dependiente del Ministerio de Defensa, incluye una cronología de diez páginas de “los sucesos de los días 23 de febrero de 1981 y 24 a raíz del asalto al Congreso de los Diputados según fueron conocidos en el Palacio de la Zarzuela”, junto a otros documentos

En este se aporta un listado de las interacciones y comunicaciones que se sucedieron entre Juan Carlos I, la Casa Real, varios generales del Ejército, instituciones militares, RTVE o el propio teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero. En la cronologíano se recogen diálogos textuales sobre la postura del rey emérito hacia el mencionado plan junto a Armada o la actitud de Tejero ni sobre si sabía algo con anterioridad, sino el relato que hace la Casa Real de lo ocurrido. Tampoco se puede comprobar si su opinión cambió a lo largo de las horas, en Maldita.es no interpretamos este texto.

  • A las 18:22 horas, “S.M. el rey también oyó por radio la novedad”, en alusión a cuando Tejero entró armado al hemiciclo durante la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo, y el secretario general de la Casa Real en aquel momento, Sabino Fernández Campo, “comprobó inmediatamente” que el rey “conocía los acontecimientos”.

  • “Entre las 18:30 y las 19:00” del 23 de febrero el emérito recibió una llamada por teléfono del general Alfonso Armada, condenado en 1983 por el Tribunal Supremo a treinta años de cárcel junto a Tejero y al teniente general Jaime Milans del Bosch como autores del intento de golpe de Estado, y Juan Carlos I le dijo que no fuese al Palacio de la Zarzuela. “Entre las 20:00 y 21:00”, según se describe, ambos tuvieron otra “conversación muy tensa” por teléfono, y Armada después habló con Fernández Campo.

  • “A las 19:00 horas (aproximadamente)” el General Juste preguntó insistentemente si el general Armada estaba en el Palacio de la Zarzuela. “Tenía más interés por conocer dicha noticia que por dar conocimiento de la situación de la División”, recoge el escrito. Cuando Sabino Fernández le dice que Armada (a quien sustituyó en la Casa Real en 1977) no está allí, Juste dijo: “Esto cambia totalmente la situación”

  • “Sobre las 19:00 o 19:15” el rey habló por teléfono con el teniente general Milans del Bosch. El militar le dice que “está a las órdenes del rey”, que ha “tomado medidas de seguridad para preservar el orden” y le pregunta si ha hablado con Tejero, tras lo que no aparece reflejada la respuesta del rey emérito.

  • En esos mismos momentos se contactó con RTVE y se supo que los estudios de Prado del Rey estaban “vigilados y ocupados” por unidades militares. “Sobre las 21:30”, Casa Real supo que los militares habían abandonado RTVE y gestionaron el envío de un equipo de grabación para preparar el mensaje institucional, relata el documento publicado.

  • A las “20:20 horas” el secretario general de la Casa Real habló por teléfono con Tejero en el Congreso y se le ordenó deponer su “actitud inmediatamente”. Tejero responde que “no recibe más órdenes que de Milans del Bosch” y el secretario general le pregunta por qué “ha invocado varias veces” el nombre del rey. A lo que el guardia civil repite que solo recibe órdenes de Milans del Bosch y cuelga.

A las 22:35 se envió un télex a la Junta de Jefes de Estado Mayor (un órgano colegiado del Ejército de España), los Capitanes Generales, Zonas Marítimas y Regiones Aéreas donde se les ordena “mantener el orden constitucional”.

Captura de pantalla del documento titulado ‘Sucinto relato de los sucesos de los días 23 de febrero de 1981 y 24 a raíz del asalto al Congreso de los Diputados según fueron conocidos en el Palacio de la Zarzuela’ [pág. 5]. Fuente: La Moncloa.
  • A las 22:35 del 23 de febrero se le dice a Milans del Bosch, sin indicar de quién viene la orden concretamente, que “retire las Unidades que han salido a las calles y ordene a Tejero que deponga su actitud”. En esos mismos momentos Sabino Fernández Campo le dice a Armada por teléfono que no se dirija a los diputados y diputadas que están en el Congreso en nombre del rey

  • A las 00:00 del 24 de febrero de 1981 se inició la grabación del mensaje del rey retransmitido por radio y televisión a la 1:12 de la madrugada de ese mismo día. A las 22:30, TVE había anunciado que el rey se dirigiría a la nación.

  • A la 1:20 Juan Carlos I confirmó al General Milans del Bosch su “rotunda decisión de mantener el orden constitucional” y que “cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en el Rey” al ser “contra el Rey”. “Te ordeno que digas a Tejero que deponga inmediatamente su actitud”, dijo, según este documento. “Juro que ni abdicaré la Corona, ni abandonaré España”, añadió. El contenido de esta conversación ya se conoció en 2017 tras publicarse en elDiario.es, por transcripciones del telegrama que mandó el rey Juan Carlos al general esa madrugada, y que custodia el Congreso de los Diputados. 

  • En esa conversación, Milans del Bosch dijo al rey que cumpliría sus órdenes, pero le indicó que Tejero ya no le obedecía

  • A las 4:00 de la madrugada del 24 de febrero el rey insiste nuevamente a Milans del Bosch diciéndole que “esto tiene que acabar de una vez”.

El documento del CESID sobre una reunión de Juan Carlos y Milans del Bosch para que “la corona no salga lesionada”: se atribuye a “parcelas de opinión oíbles” que no identifican y tampoco dan ni fecha ni lugar sobre dónde habría ocurrido

Algunos de los contenidos que aseguran que el rey estaba informado y otros contenidos que circulan referencian un informe del CESID (el servicio de inteligencia del momento en España). Dicen que se habría producido una reunión entre el monarca y Milans del Bosch de forma confidencial después del golpe de Estado para no salir perjudicado en el juicio. 

Un documento catalogado como “confidencial” y fechado el 5 de febrero de 1982, casi un año después del golpe de Estado, dice que se habría producido una reunión entre el rey y “militares implicados en el 23F” sin indicar en qué lugar habría ocurrido ni la fecha concreta. Las únicas fuentes que aporta para sustentar estas afirmaciones son “algunos núcleos cualificados de opinión” en Cantabria y “ambientes castrenses de la capital”, pero en ningún momento las identifica.  Estas “entrevistas confidenciales y sigilosas” se habrían mantenido entre “alguien muy importante de la Casa Real” y los generales Armada y Milans del Bosch “del pasado febrero de 1.81 (sic)”. En el escrito se indica que Milans del Bosch exigió que el encuentro se produjese “con la propia personal real (sic), no admitiendo intermediarios ni eslabones”.

En el texto se dice que en esta reunión se habrían tratado “comportamientos relativos a la vista oral del proceso” judicial para que “la corona no salga lesionada” y que “los intentos en tal sentido no provengan de los principales procesados y de reconocida vocación monárquica”. 

Captura de pantalla de un documento llamado ‘Sobre entrevistas de S.M el Rey con militares implicados en el 23-F (5 de febrero de 1982)’. Fuente: La Moncloa.

Los generales involucrados en el golpe testificaron que el rey tenía conocimiento previo, pero un documento sin firma ni fecha menciona una campaña de “bulos” contra la corona 

La desclasificación también ha permitido acceder a los testimonios judiciales que hicieron varios de los generales implicados en el golpe, que estaban custodiados por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). En ellos se menciona en varias ocasiones a Juan Carlos I y su supuesta implicación en los hechos. Un documento del 9 de marzo de 1982 asegura que en estas vistas se le había nombrado en forma concreta “no menos de 96 veces, con la intención de implicarle en los hechos”.

  • Un interrogatorio a Milans Bosch del 8 de marzo de 1982 incluye que, según su defensa, el general actuó “en el absoluto convencimiento de que prestaba un servicio a España precisamente en una línea coincidente con los deseos de Su Majestad de reconducir a la legalidad una intervención militar de posible matiz violento”.

  • En un interrogatorio a Tejero del 17 de marzo de 1982 se dice que aunque al general “no le gusta el Rey, se unió a la Operación porque le aseguraron que en los contactos con el extranjero (EEUU y Santa Sede) se admitiría mejor el golpe si figuraba la corona”. También se señala que Armada le había “confirmado” que se trataba de una “operación nacional” a las “órdenes del rey” y que estaría junto a él en la Zarzuela.

Entre los archivos desclasificados también se encuentra un documento custodiado por el Ministerio del Interior sin firma y sin fecha en el que se menciona una campaña contra el rey Juan Carlos I por el 23F para “disminuir la responsabilidad penal de los procesados por aquellos hechos y [...] disponer de un argumento contra la Corona que haga posible un intento similar en el futuro”. En este se mencionan “bulos” con los que se habría pretendido “demostrar que el Rey tenía conocimiento previo sobre los hechos que iban a producirse”.