Las medidas que anunció textualmente Sánchez son:
“Cambiaremos la legislación española para que los ejecutivos de las plataformas sean legalmente responsables de las muchas infracciones que se producen en sus sitios web. Esto significa que los CEO de las plataformas tecnológicas tendrán que hacer frente a responsabilidades penales por no eliminar contenidos ilegales o que inciten al odio”.
“Convertiremos la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilegales en un delito”.
“Implementaremos una ‘huella de odio y polarización’. Un sistema para rastrear, cuantificar y exponer cómo las plataformas digitales alimentan la división y amplifican el odio. Durante demasiado tiempo, el odio se ha tratado como algo invisible e imposible de rastrear. Pero vamos a cambiar eso, desarrollando una herramienta que sentará las bases para imponer sanciones en el futuro. Porque difundir el odio debe tener un coste. Un coste legal. Un coste económico. Y un coste moral que las plataformas ya no pueden permitirse ignorar”. No se han aportado más detalles sobre esa herramienta.
“España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Las plataformas estarán obligadas a implementar sistemas eficaces de verificación de la edad, no solo casillas de verificación, sino barreras reales que funcionen. Hoy en día, nuestros hijos están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos. Un espacio de adicción, abuso, violencia, pornografía, manipulación, violencia. Ya no lo aceptaremos. Los protegeremos del salvaje oeste digital”. Tampoco hay más información pública sobre los sistemas de verificación.
“Mi Gobierno colaborará con la Fiscalía para investigar y perseguir las infracciones cometidas por Grok, TikTok e Instagram. Tendremos tolerancia cero en esta materia. Y defenderemos nuestra soberanía digital frente a cualquier forma de coacción extranjera”. Sánchez no especificó si se refería a algún hecho en concreto pero en enero, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ya pidió a la Fiscalía que investigara a Grok por presuntos delitos de “difusión de material de violencia sexual contra la infancia” a raíz de la publicación de docenas de casos en los que la IA de X accedía a desnudar a menores (y también adultos), como publicamos en Maldita.es.
La ministra portavoz, Elma Saiz, dijo tras el Consejo de Ministros del 3 de febrero [min. 30:21] que se aportarán más detalles sobre el paquete de medidas “en las próximas semanas” y que la restricción de acceso a los menores de 16 años se incluirá como un nuevo artículo al proyecto de ley de protección de los menores en entornos digitales que se está tramitando en el Congreso.