Nos habéis preguntado por esta y otras muchas publicaciones y cadenas de WhatsApp que alertan sobre la situación del ser humano en el año 2050 ya que, según dicen estas, "moriremos en 30 años".

En teoría, esta es la conclusión de un informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que, además, diría que "en 2050 la tierra será inhabitable debido a las altas temperaturas, las aguas contaminadas, la mala calidad del aire y el deterioro de la capa de ozono". Es cierto que la ONU publicó en marzo de 2019 un informe sobre la sostenibilidad medioambiental actual; sin embargo, en ningún momento menciona que la especie humana vaya a desaparecer en 30 años o que la "Tierra será inhabitable en 2050".

El informe en el que se sustentan los mensajes de alarma que nos habéis mandado se trata del Global Environment Outlook 6 que, efectivamente, ha redactado el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, gracias a la colaboración de más de 250 científicos procedentes de unos 70 países.

A través del texto, se pide un cambio general e inmediato en la dinámica de toma de decisiones sobre los problemas ambientales, de tal manera que sea posible lograr los objetivos de desarrollo sostenible, así como otros objetivos ambientales acordados internacionalmente, como el acuerdo de París.

A pesar de esas advertencias, el texto no menciona que la Tierra vaya a ser inhabitable en 2050 ni que el ser humano vaya a extinguirse a lo largo de esos 30 años.

Pero que nadie se confunda: el informe no es precisamente positivo. Incide especialmente en que la suma de las actuales formas insostenibles de producción y consumo, la desigualdad y el aumento del consumo de los recursos (debido al crecimiento de la población) pone en riesgo la salud del planeta y, con ello, los objetivos medioambientales establecidos para 2030 y el desarrollo sostenible a largo plazo del que debería disfrutar nuestro planeta en el año 2050, según las metas de los acuerdos internacionales.

Es decir, 2050 es el año que la ONU ha propuesto como límite para conseguir este desarrollo sostenible, no como límite para la vida humana.

Es cierto que mantener, en conjunto, los patrones actuales de comportamiento podría seguir empeorando la situación, según el informe. Por ejemplo, podrían favorecer que las muertes por contaminación del aire continúen, que la extinción masiva de especies ponga en peligro numerosos ecosistemas y la capacidad de la Tierra para satisfacer las necesidades humanas, que los microplásticos de los océanos repercutan en los organismos y los productos derivados del mar e incluso que las infecciones resistentes a antibióticos sean la causa principal de las muertes en 2050.

Por lo tanto, no es cierto que se date en 2050 el límite de habitabilidad de la Tierra, pero sí que es una llamada de atención ya que, según el documento, a pesar de que los recursos científicos, tecnológicos y económicos son suficientes para logar la sostenibilidad, no existe apoyo suficiente de líderes políticos y empresariales. "La política ambiental actual por sí sola no es suficiente para enfrentar estos desafíos. Se necesitan acciones políticas, a través de un enfoque de toda la sociedad, para abordar estos desafíos", concluye el informe.