La auditoría en Brasil centrada en los productos animales reveló que algunos envíos de carne de ganado tratado con estradiol, una hormona esteroidea que se usa para incrementar el crecimiento de los animales, estaban “incorrectamente certificados para su exportación” a la UE, según afirmó un portavoz de la Comisión a Maldita.es. Esto, según el informe de la auditoría, ocurrió al incluir en los envíos a la UE animales tratados con estradiol, tras errores administrativos de una de las granjas que las entidades certificadoras no detectaron, al no verificar los registros de tratamiento originales. Además, se detectó que los procedimientos de certificación no tenían mecanismos para identificar y separar la carne que ya estaba guardada en bodegas y que no tenía ninguna garantía de que no fuera de animales tratados con estradiol. Por otra parte, Brasil tampoco informó a la Unión Europea sobre los cargamentos no aptos exportados.
Tras esta auditoría, la Comisión informó a las autoridades de los Estados miembros para garantizar que la carne congelada importada de Brasil se retirase del mercado de la UE, según afirmó un portavoz de la CE a Maldita.es.
En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) notificó a RASFF, en noviembre de 2025, que la empresa española que compró la carne procedió a retirar el producto de sus almacenes y se puso en contacto con sus clientes para que lo devolviesen. Además, AESAN señaló que los productos recuperados serían destruidos por una empresa de gestión de residuos. La AESAN no registró en su web una alerta sanitaria por estos productos, hemos preguntado por ello a la agencia, pero en el momento de publicación de este artículo, no hemos obtenido respuesta.
Suecia también notificó en el mes de noviembre que la empresa que había comprado la carne de Brasil había parado de vender la que estaba afectada.
La Autoridad de Seguridad de Productos de Consumo y Alimentos de los Países Bajos (NVWA) detectó que seis de los 15 envíos entraron a la UE a través de su país, según explicó la secretaria de estado de Salud, Bienestar y Deportes neerlandesa, Judith Tielen. Unos 5.000 kg de carne congelada que se habrían distribuido en Países Bajos y sobre los que se consideraba “probable” que se hubieran consumido “en gran medida”, visto que la fecha de caducidad del lote era para octubre de 2025 y la alerta de RASFF se notificó el mes de noviembre.
La partida de carne brasileña tratada con estradiol también se habría distribuido en Austria, Bélgica, Chipre, República Checa, Alemania, Grecia, Eslovaquia, Reino Unido y Croacia; estos países habrían abierto investigaciones y tomado medidas para retirar la carne afectada del mercado, según las notificaciones en RASFF.
En cualquier caso, en términos de seguridad alimentaria, según la secretaria neerlandesa, el consumo único de carne tratada con estradiol “no representa un riesgo para la salud de los consumidores”.“Las cantidades que podrían quedar en el músculo del animal son ínfimas”, coincide Gemma del Caño, especialista en calidad de la industria alimentaria.
Del Caño aclara que los humanos producen de manera natural esta hormona : “Un niño pequeño produce de forma natural en su propio cuerpo unas 40.000 veces más estradiol cada día de lo que se encontraría en un filete de una vaca tratada con hormonas”. “Al ser una cantidad tan pequeña, nuestro metabolismo la procesa sin que llegue a alterar nuestro equilibrio hormonal”, añade la experta.
Por otra parte, las importaciones de carne desde Brasil no se realizaron en el marco del acuerdo de Mercosur, que se firmó el 17 de enero de 2026 y el 27 de febrero la presidenta de la CE, Ursula Von der Leyen, anunció su “aplicación provisional”. Pero el tratado no se aplicará definitivamente hasta la validación de Brasil y Paraguay y la aprobación del Parlamento Europeo, que remitió el texto al Tribunal de Justicia de la UE para que revisara si el acuerdo es compatible con los tratados europeos.