El terremoto de magnitud 7,5 registrado en Venezuela el 24 de junio de 2026 ocurrió a partir de un movimiento de desgarre cerca del límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, según el USGS.
En cambio, el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia el 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), se produjo en una región en la que la placa de Nazca se introduce por debajo de la placa Sudamericana. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) explica que este proceso de subducción libera energía y produce terremotos en la costa del Pacífico colombiano.
La agencia meteorológica indonesia BMKG relaciona el terremoto de Indonesia con la actividad del sistema de fallas Flores Back-Arc Thrust, desarrollado en una zona marcada por la interacción de la placa Indo-Australiana con el sistema tectónico de Sunda-Banda.
En Granada, la actividad sísmica se desarrolla en otro contexto. El IGN explica que “la península Ibérica se halla situada en el borde sudoeste de la placa Euroasiática en su colisión con la placa Africana” y que ese desplazamiento tectónico es responsable de la actividad sísmica mediterránea. Añade que la cuenca de Granada es la zona más activa sísmicamente de las Béticas Centrales y una de las de mayor sismicidad de la península Ibérica, con diferentes sistemas de fallas activas.