Los versos de Miguel Hernández estaban destinados a ser parte de la primera de tres placas de cobre verticales previstas para el monumento, según elDiario.es. La segunda iba a reproducir fragmentos de la carta de despedida que Julia Conesa escribió antes de ser ejecutada y en la tercera se pretendía incluir el siguiente texto: “Finalizada la Guerra Civil en Madrid, la dictadura del general Franco reprimió ferozmente a sus enemigos políticos. Consejos de guerra carentes de cualquier garantía procesal dieron lugar a numerosas ejecuciones por fusilamiento o garrote vil”. Sin embargo, las tres placas no llegaron a materializarse, tras el cambio en el diseño del monumento.
En 2019 el Ayuntamiento sí retiró del monumento las placas con los nombres de las 2.937 personas asesinadas por fusilamiento por el franquismo en la capital entre 1939 y 1944.
En su lugar, el Ayuntamiento de Madrid, bajo la administración de José Luis Martínez Almeida, puso en losas de piedra, la frase: "El pueblo de Madrid a todos los madrileños que, entre 1936 y 1944, sufrieron la violencia por razones políticas, ideológicas o por sus creencias religiosas. Paz, piedad y perdón". Los familiares de algunas víctimas del franquismo consideraron el cambio como una “vileza”, tal y como recogió en 2019 elDiario.es.
