ℹ️ Circula una supuesta tabla antigua con temperaturas muy altas.
— AEMET (@AEMET_Esp) July 30, 2026
➡️ Hemos revisado los datos y todos, salvo los de una estación, son FALSOS.
💡Si fueran verdaderos no negarían el cambio climático: antes también había olas de calor, pero ahora son más frecuentes e intensas. pic.twitter.com/hUP9ePN2sS

Un “valor extremo absoluto” es , según la AEMET, el valor más alto o más bajo registrado por una estación meteorológica durante un periodo determinado. Se calcula por mes o año en un conjunto de observatorios preseleccionados. Al comparar las “temperaturas máximas absolutas” de la imagen viral con las de las publicaciones originales, la mayoría de los valores son distintos.
Por ejemplo, para la supuesta columna de 1949, la imagen que circula atribuye a Sevilla 46,6ºC, mientras que la tabla oficial del año agrícola 1948-1949 registra 45,6ºC (descargado de aquí).

Hay datos aislados que sí coinciden en el año 1950, como los 43,5 ºC de Sevilla, pero esto no ocurre en el resto de los casos. Además, según cuenta AEMET a Maldita.es, los datos del observatorio sevillano de la Iglesia de la Anunciación “han sido considerados erróneos por AEMET desde hace décadas” ya que el instrumento que medía la temperatura se encontraba en la terraza, recibiendo la radiación solar.
La imagen también modifica los nombres de varias estaciones respecto a los que aparecen en los calendarios originales. Por ejemplo, en la tabla se indica “Logroño (Agoncillo)”, pero los calendarios recogen “Logroño (Observatorio)”. También aparece “Málaga (Aeropuerto)”, aunque la estación se llamaba “Málaga (Instituto)”. Otro supuesto observatorio es “Córdoba (Aeropuerto)”, aunque el Aeropuerto de Córdoba no se inauguró hasta 1958. Y el término ‘A Coruña’, como aparece en la tabla que circula, no se aprobó hasta 1983 a través de una ley autonómica que reconocía este nombre a la capital de la provincia. En 1950, el nombre oficial era ‘La Coruña’.

La instrumentalización de “cifras históricas” para negar el cambio climático
Aunque esas temperaturas hubieran sido registradas correctamente, no servirían para negar el cambio climático: un récord aislado solo indica que un día hizo mucho calor, mientras que el clima se analiza mediante tendencias de décadas. Además, las mediciones antiguas pueden no ser directamente comparables con las actuales, por lo que se homogeneizan antes de estudiar su evolución. Esa tendencia de calentamiento está documentada en España por AEMET, en Europa por Copernicus y a escala mundial por organizaciones como la Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos o la oficina meteorológica de Reino Unido (Met Office).
