
Durante la rueda de prensa, Bullrich entregó este listado de aficionados vetados a Abigail Dressel, encargada de Negocios de Estados Unidos, en el marco de convenios firmados entre ambos países. “Ningún violento, nadie que en las canchas argentinas haya cometido un delito [...] va a poder entrar a este Mundial en Estados Unidos”, comentó la entonces ministra de Seguridad.