Las enmiendas planteadas por el Parlamento Europeo introducen novedades con respecto a la normativa actual, como la posibilidad de enviar a las personas migrantes en situación irregular con órdenes de expulsión a “centros de retorno” en terceros países con los que existan acuerdos de cooperación. Los menores extranjeros no acompañados quedarían excluidos de esta medida. También plantea que las órdenes de retorno dejen de aplicar únicamente en el Estado que las emite y se conviertan en órdenes europeas de retorno que cualquier país de la UE deberá reconocer y ejecutar. Asimismo, las personas migrantes tendrán la obligación de cooperar con las autoridades en su proceso de retorno. Si no cumplen con esta obligación, presentan riesgo de fuga o representan un riesgo para la seguridad, podrán ser detenidas por un periodo de hasta 24 meses. Esto también aplica para menores no acompañados y familias con hijos.
El objetivo de la Unión Europea con este nuevo reglamento es “establecer un sistema común integral para el retorno de nacionales de terceros países” que se encuentren irregularmente en algún Estado miembro y acabar “con elmosaico de 27 sistemas nacionales de retorno diferentes, cada uno con su propio enfoque y procedimientos”.