El manuscrito está redactado en primera persona en nombre de Noelia Castillo y cuyo destinatario es el director del Hospital Residencia Sant Camil de Sant Pere de Ribes. Según la sentencia, el texto dice: “Por medio de la presente hago constar que estando señalada para el 2 de agosto la realización de la eutanasia y hallándome en un estado de confusión, solicito al objeto de poder madurar mejorar mi decisión un aplazamiento de 6 meses para la realización de dicha prestación”.
Este manuscrito fue objeto de una demanda interpuesta por Abogados Cristianos, la organización que ha intentado impedir en representación del padre de Noelia la aprobación de su solicitud de eutanasia. La organización alegó que Noelia no tenía capacidad para decidir libremente sobre su vida y señaló “cambios de opinión” sobre la eutanasia. Pero la jueza rechazó esta demanda en enero de 2026, en la sentencia se indica que la joven “tiene conservadas sus capacidades para tomar todo tipo de decisiones, incluida por tanto la decisión de someterse a la eutanasia” y cuyo veredicto se sustenta en las declaraciones en el juicio de los siete médicos y peritos que la han examinado.