Tasnim señala que los tres ejecutados habrían utilizado “diversas armas blancas en las zonas de Nekoei Crossroads y Nabuwwat Square, atacando a dos oficiales de la policía de Farja y arrojándoles espadas, cuchillos y machetes”.
Desde EuroNews reportaron que las ejecuciones se realizaron “tras ser declarados culpables del delito capital de guerra contra Dios”, un concepto legal utilizado para castigar delitos contra la seguridad pública yel islam y el espionaje. Amnistía Internacional asegura que Mohammadi “se retractó ante el tribunal de sus ‘confesiones’” diciendo que le habían sido extraídas mediante “tortura”, pero el tribunal desestimó su retractación sin investigarla.
Además, el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI) dijo al respecto que “la ejecución pública de estos jóvenes manifestantes, tras juicios fraudulentos basados en la tortura y las confesiones forzosas, es un asesinato sancionado por el Estado, diseñado para aterrorizar a la población y enviar un mensaje claro: cualquier acto de disidencia será castigado con la muerte”.
Saleh Mohammadi fue un atleta de lucha libre iraní ganador de la medalla de bronce de la Copa Saytev en Krasnoyarsk, en Rusia, 2024.