«Francia se convierte en el primer en el primer país en obligar a todos los supermercados a entregar la comida no vendida a los necesitados»
Francia marcó un antes y un después en el mundo. Desde 2016, una ley prohíbe que los supermercados destruyan comida que aún es apta para consumir. En vez de botarla, están obligados a donarla a organizaciones benéficas. ¿El resultado? Menos desperdicio. Más personas alimentadas. Más alimentos que tienen una segunda oportunidad en vez de terminar en la basura. Francia demostró que las decisiones correctas pueden cambiar realidades: convertir el exceso en ayuda, el desperdicio en impacto, y una política pública en un acto de justicia social y sostenibilidad. Un recordatorio poderoso: 🌍 El cambio empieza cuando dejamos de mirar la basura… y empezamos a mirar las oportunidades. https://www.instagram.com/p/DRu8UmUkXo7/