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Elon Musk y la libertad de expresión: cinco veces en las que el empresario no defendió este derecho que ahora reivindica en Twitter

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El pasado 25 de abril, tras semanas de negociaciones, la red social Twitter inició las operaciones para ser adquirida por el empresario multimillonario Elon Musk por un valor de 44.000 millones de dólares. Un movimiento acompañado de múltiples mensajes públicos en los que ha enarbolado la  bandera por la libertad de expresión, de la que el magnate dice ser un auténtico “absolutista”. Pero la relación del empresario con este derecho tiene antecedentes en el pasado y ha sido, cuanto menos, polémica. 

La transacción, que aún queda en el aire, ha suscitado más preguntas que respuestas. Él viene advirtiendo en los últimos años de los cambios que ve necesarios para esta red social: desde la posibilidad de editar una publicación, eliminar en medida de lo posible los bots, e incluso hacer públicos los algoritmos de la plataforma. No son pocos los planes que Elon Musk ha hecho públicos para la plataforma, y algunos de ellos ya os los hemos explicado en Maldita.es. 

Pero de todas las críticas y cambios que el multimillonario quiere implantar en Twitter, son los relativos a las de su concepción de la libertad de expresión los que más incertidumbre están levantando entre los usuarios. Antes de pasar a enumerar los cinco casos en los que Musk no defendió la libertad de expresión, un poco de contexto reciente. 

En una conferencia organizada este 10 de mayo por el Financial Times, Musk puso sobre la mesa su opinión sobre el veto permanente que pesa sobre la cuenta del expresidente estadounidense Donald Trump y aclaró cuáles son sus intenciones. “Revertiría la prohibición permanente (sobre Trump)”, dijo, al añadir: “Obviamente, todavía no soy dueño de Twitter, así que esto no es algo que vaya a suceder definitivamente”. 

En un comunicado emitido el pasado 8 de enero de 2021, el equipo de Twitter aseguró que la suspensión permanente del expresidente se llevó a cabo debido para prevenir el“riesgo de una mayor incitación a la violencia”, en el contexto del asalto al Capitolio del pasado 6 de enero de 2021. Una medida que Musk ha tachado en la mencionada entrevista de ser “una mala decisión moral y extremadamente absurda”. “El veto a Donald Trump no acabó con su voz. Solo la amplificará dentro de la derecha”, argumenta.

No es la primera vez que Musk ha criticado las políticas de la red social, que en su opinión podrían ser “buenas” si “el 10% más extremista de la derecha y la izquierda están igual de descontentos" con ellas.

Desde la compra de la red social su actividad en este aspecto no ha hecho más que aumentar, asegurando que "la libertad de expresión es el fundamento de una democracia funcional, y Twitter es la plaza del pueblo digital donde se debaten temas vitales para el futuro de la humanidad"

Pero también llaman la atención otras publicaciones después del anuncio alcanzado con Twitter para su adquisición, utilizando memes del podcast de Joe Rogan (cómico estadounidense polémico por dar voz a discursos antivacunas y negacionistas de la COVID-19)  para criticar la supuesta parcialidad de la red social en favor de la izquierda, o directamente hacer como único responsable a la izquierda “woke” (un término con una connotación similar a la de “progre”) de la polarización política. 

Pero la relación entre Elon Musk y la libertad de expresión también tiene antecedentes el pasado, sobre todo si atendemos a las ocasiones en las que el magnate se ha enfrentado a informaciones que no son de su agrado tanto dentro como fuera de sus negocios. 

1. Despedido tras mostrar fallos en los coches de Tesla

Sin duda alguna, una de las mayores polémicas que arrastra el magnate tiene que ver con la forma con la que maneja su negocio, la compañía automovilística Tesla. Uno de los casos más sonados fue el del despido de John Bernal, empleado de la compañía y dueño del canal de YouTube AI Addict, especializado en análisis de coches eléctricos. En concreto, del sistema autónomo de su vehículo personal, un Tesla Model 3. 

Mientras que por lo general sus vídeos muestran la características a rasgos generales de las capacidades del vehículo, también muestran sus fallos y defectos, como son trayectorias erróneas o incluso colisiones provocadas por el sistema de asistencia a la conducción, como muestra este vídeo publicado el 7 de febrero de 2021.

Pero al poco tiempo de mostrar este accidente, Bernal fue despedido de la empresa, sin que esta diera de forma oficial motivo alguno, según incide el empleado a los medios. Además, el acceso a este sistema de ayuda a la conducción le ha sido denegado desde el accidente, pese a que el exempleado asegura que no cumple ninguno de los motivos que justificarían ser expulsado del sistema, como usar la tecnología de forma incorrecta o irresponsable . 

2. Persecución a un trabajador de la fábrica que desveló fallos en las baterías de Tesla

Después de que un artículo publicado en 2018 por Business Insider mostrara la ineficiencia de las fábricas de baterías de Tesla y la increíble cantidad de residuos y materias primas que desechaba, la empresa llevó a cabo una investigación para descubrir quién había filtrado estas informaciones internas. Sus averiguaciones les llevaron hasta Martin Tripp, trabajador de la fábrica, y que él mismo admitió posteriormente que fue quien facilitó la información a la prensa.

Es en este momento en el que el empleado se convierte en el enemigo público número uno de la compañía, según relata un artículo publicado por Bloomberg. El 20 de junio de 2018 la compañía no solo puso una denuncia 167 millones de dólares contra Tripp, sino que llegó a llamar a la policía aquel mismo día, alertando de que el trabajador era peligroso y que estaría planeando llevar a cabo un tiroteo contra la fábrica.

Pero después de que la policía contactara con Tripp, el trabajador relató un escenario de acoso y derribo, con difamaciones y acusaciones por parte de la empresa tanto en documentos internos como en el propio Twitter de Elon Musk, y llegando a asegurar que Tesla le había sido espiado y que sus comunicaciones habían sido intervenidas en tiempo real.  

El propio jefe de seguridad de la fábrica llegó a admitir que las sospechas del trabajador eran ciertas y que el propio director de la compañía, aún sabiendo que Tripp no había saboteado a la empresa, fue difamado para dañar su reputación. 

3. Ataques contra periodistas

Siguiendo con este caso, Elon Musk llegó a señalar en su cuenta de Twitter públicamente a la periodista Linette Lopez, responsable de la pieza publicada en Business Insider que desató el incidente. 

El magnate no sólo argumenta que la periodista ha publicado varios artículos “falsos”, que “no son periodismo”, o sugiere que sobornó a Tripp para que le diera información sobre la compañía, si no que le ha llegado a acusar de compartir material confidencial con inversores de riesgo, entre otras acusaciones. Unas afirmaciones sin pruebas que han llevado a los seguidores del magnate a increpar a la periodista. 

4. Despidos y amenazas contra sindicalistas

El pasado 25 marzo de 2021 la Junta Nacional de Relaciones Laborales de Estados Unidos ratificó una denuncia contra Tesla después de que no solo despidiera a uno de sus trabajadores por su acción sindical, si no porque el propio Elon Musk amenazó de forma ilegal a través de la red social a sus propios empleados si se sindicalizaban, según la agencia federal.

El juzgado dictaminó en 2019 que la empresa había despedido de forma ilegal a un empleado por su actividad sindical dentro de Tesla, obligando a la compañía a volver a contratarle. Del mismo modo, la sentencia incide en una publicación del empresario, en la que cuestionaba el movimiento sindicalista. En ella aseguraba:“¿Por qué pagar las cuotas sindicales y renunciar a las opciones sobre acciones a cambio de nada?”

Con este tuit, la Junta Nacional de Relaciones Laborales entiende que “Musk amenazó ilegalmente a los empleados de la demandada de una manera visible para el público sin ninguna limitación”. Entre su resolución, la agencia federal ordenó a la empresa a que Elon Musk borrara su tuit, y que hiciera lo posible para “asegurar que Musk cumple con esta directiva”. La publicación aún no ha sido eliminada, a la fecha de elaboración de este artículo. 

5. Llamar a un submarinista “pedófilo” por criticar un submarino que había diseñado para un rescate en Tailandia

Uno de los casos más controvertidos del magnate tuvo lugar en 2018. Ante la noticia de que un grupo de chicos y su entrenador de fútbol habían quedado atrapados en la cueva Tham Luang, en Tailandia, el empresario se intentó sumar a los esfuerzos del rescate, diseñando un prototipo de mini submarino individual para que los niños pudieran ser extraídos de las cuevas inundadas. 

Sin embargo, la propuesta de Musk no gustó al submarinista británico Vernon Unsworth, cuya participación fue clave para el rescate de los niños. El experto aseguró que el proyecto del empresario era solo una pantomima de cara a la galería, y que no tenía “ninguna oportunidad de funcionar”, por lo que se podía “meter su submarino por donde duele”. 

La crítica provocó la ira de Musk, que no tardó en plasmar en Twitter, cuestionando a Unsworth y llamándole “pedófilo”. “Conseguiremos que uno de los mini submarinos llegué hasta el final de la cueva sin problema. Lo siento pedófilo, tú te lo has buscado”, tuiteó Musk. 

A los pocos días, el propio Musk pidió perdón en la misma red social, argumentando que las acciones del submarinista contra él “no justifican” su reacción.  “Me disculpo ante Unsworth y las compañías que represento. La culpa es únicamente mía”, dijo. 

Pero esta disculpa duró poco. A las pocas semanas, Elon Musk volvió a incidir en la idea, sin ningún argumento, de que el submarinista era un pedófilo, asegurando que, si las acusaciones no eran ciertas, era extraño que no hubiera recibido ninguna denuncia, e increpando el hecho de que no había sido investigado. 

Cuando fue contactado por Buzzfeed al respecto, Elon Musk escaló sus ataques tanto al submarinista como a la prensa, incidiendo una vez más en sus acusaciones sin ninguna prueba. “Espero que llames a quien conozcas en Tailandia, averigües qué es lo que está pasando, y dejes de defender a violadores de niños, puto gilipollas (sic)”, contestó al medio en un correo electrónico que calificó de forma unilateral, sin pactarlo con el periodista, como declaraciones “off the record”.

Correo de Elon Musk al medio BuzzFeed NewsBuzzFeed News

Finalmente, la vía legal iniciada por Unsworth llevó a Elon Musk ante los tribunales de Los Ángeles por difamación, y donde la defensa del submarinista llegó a pedir 190 millones de dólares por los daños causados. Sin embargo, el jurado dictaminó que no se había producido un delito de difamación.

Musk también se ha sentido víctima de ataques contra su libertad de expresión

Por último, hablemos de ocasiones en las que él ha dicho ser víctima de ataques contra la libertad de expresión. Otros incidentes de este tipo, junto a otras publicaciones del magnate relacionadas con el valor de la empresa, llevaron a la propia Comisión de Valores de Estados Unidos a presionar a la empresa a alcanzar un acuerdo en 2018 para supervisar los tuits de Musk que estuvieran relacionados con Tesla. 

El acuerdo, que también supuso una suspensión de tres años como presidente de la compañía y una multa de 20 millones de dólares por lo que la comisión entiende como fraude de valores, sigue vigente a día de hoy pese a los intentos del empresario de revocar la decisión. 

El pasado 27 de abril de 2022, un juez federal de Nueva York rechazó las alegaciones de Musk para acabar con estas restricciones, que el empresario entiende como una violación a su libertad de expresión.

El magnate llegó a asegurar de forma repentina en un tuit de 2018 que estaba valorando que la empresa dejara de cotizar en bolsa para ser una empresa privada comprando a 420 dólares la acción, “financiamiento asegurado”

Unas declaraciones sin argumento y una oferta de compra por encima del valor de la empresa en aquel momento, que dispararon las acciones de la compañía aquel día, y que fueron las que llevaron a la Comisión de Valores a intervenir en sus comunicaciones en la red social. 

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