Nos lo habéis preguntado en un par de ocasiones y resulta que es un bulo bastante común en internet: la idea de que hervir el agua un par de veces hace que se vuelva perjudicial o tóxica de alguna forma, al aumentar peligrosamente los niveles de sales o sustancias químicas presentes en ella. Pero no es verdad.

“Un litro de agua tiene una cantidad determinada de sales minerales fija. Si ese agua es potable, esas sales no son nunca tóxicas. Si te bebes el litro de agua a sorbitos, te acabas bebiendo -queriendo o no- las sales. Si hierves ese agua, o la rehierves, es cierto que una parte se evapora y las sales están más concentradas. Pero son las mismas sales que había al principio y que te habrías tomado sorbito a sorbito”, explica Fernando Gomollón-Bel, químico y divulgador.

Ese efecto de concentración, de hecho, tampoco sería muy acusado ya que la evaporación del agua no transcurre a gran velocidad. “Cuando hierves agua -por ejemplo, preparando té- a no ser que la dejes hirviendo horas… no se evapora tanta agua. Así que las sales no se concentran tanto, porque el volumen total de agua permanece más o menos constante. Y aunque pusieras un cazo y dejaras evaporar medio litro… seguirías teniendo la misma cantidad de sales que al principio. Si has concentrado el agua a base de hervir muchas veces, igual te sabe más salada porque hay más sal en menos volumen… pero ya está. No se concentra nada tóxico, porque no había nada tóxico al principio”, concluye.