Maldita Ciencia
18/08/2020

¿Sandía y apendicitis? ¿Piña y embarazo? Mitos y bulos sobre diferentes frutas que te han intentado colar

La fruta es un alimento saludable e indispensable en nuestro menú diario. Aun así, y a pesar de que la evidencia científica respalda este hecho, circulan todo tipo de mitos y bulos sobre muchas de ellas. ¿Sandía y apendicitis? ¿Piña y embarazo? ¿Posibles problemas dentales al comerla? En Maldita Ciencia hemos recopilado algunos por los que más nos habéis preguntado. Contenidos como este los puedes ver cada viernes en nuestra newsletter exclusiva semanal en Flipboard.

¿Comer piña puede ayudar a que una mujer se quede embarazada?

Es una duda bastante frecuente: ¿es cierto que comer piña puede mejorar las condiciones de fecundidad de la mujer de cara a un posible embarazo? En principio, no hay evidencias científicas que lo sostengan, fuera de los potenciales beneficios que la piña, como alimento saludable, puede aportar a nuestra salud.

"La respuesta corta a esta pregunta es no, por lo menos, que sepamos", afirma a Maldita Ciencia Rita Vassena, directora científica de la clínica de reproducción asistida Eugin, en Barcelona. "Actualmente, no hay ningún estudio que demuestre que comer piña favorezca el embarazo", añade. La idea de que el cítrico pudiese ser un posible aliado en este cometido encuentra sus supuestos argumentos en algunos de sus componentes: la bromelina, la vitamina C y el beta-caroteno.

La experta no niega que estos no tengan ninguna acción pero, hasta la fecha, no está comprobado que la piña facilite el embarazo. Aquí te contamos el tema al completo y damos detalles sobre cada una de las sustancias mencionadas.

Tragarse las pepitas de la sandía, ¿puede causar apendicitis?

El siguiente mito lo protagoniza la sandía. En concreto, nos habéis preguntado sobre sus semillas: si tragarlas puede ser causa directa de apendicitis.

Aunque pueden existir casos en los que las semillas de fruta en general (no especialmente las de sandía) pueden llegar inflamar nuestro apéndice, la posibilidad de que esto ocurra es mínima. De hecho, no hay mucha literatura científica al respecto, ya que el consumo de semillas no se considera un factor de riesgo en la posibilidad de sufrir apendicitis.

Lo habitual que, si al comer una rodaja de sandía no masticas sus "pepitas", estas pasen por tu aparato digestivo sin ser procesadas, y las deseches de la misma manera que las tragaste, enteras. Si aún así te quedan dudas, puedes leer información y estudios al respecto aquí.

¿Tiene más azúcar el zumo de una naranja que una naranja entera?

Una de las dudas más frecuentes en relación a la fruta es cuál es la mejor manera de tomarla para disfrutar de todos sus beneficios, ¿entera o en zumo? La clave en la respuesta, tomar la fruta entera, está en la forma en la que ingerimos el azúcar que contiene. Este también es el caso de la naranja y su zumo: ambos tienen el mismo azúcar pero, en función de cómo decidamos tomarla, esta entrará de forma diferente en nuestro cuerpo.

Cuando nos comemos la naranja entera, ingerimos también otros nutrientes importantes, como la fibra. Sin embargo, en el zumo bebemos azúcares libres, sospechosos de estar implicados en patologías crónicas, como explica aquí el dietista-nutricionista Julio Basulto. Por ese motivo, aunque la cantidad de esta sustancia sea la misma, es más saludable comerse una naranja que beberse solo su zumo, como ya explicamos en Maldita Ciencia en este artículo.

¿Es saludable la fruta confitada?

¿Que la fruta, al natural, es saludable? Por supuesto. ¿Que todo lo que se haga utilizándola también lo será? Error.

En concreto, nos habéis preguntado por la fruta confitada, la protagonista de muchos roscones de reyes. Aunque es cierto que su base es fruta de todo tipo, en su elaboración se utiliza gran cantidad de azúcar por lo que, nutricionalmente hablando, no es la opción más sana.

"Lo primero que debemos entender es que no todo lo que lleva fruta es saludable", recuerda a Maldita Ciencia el dietista-nutricionista Daniel Ursúa. "También hay que valorar el resto de ingredientes o método de elaboración. De forma resumida, para conseguir este dulce sustituimos prácticamente todo el agua presente en la fruta por almíbar", detalla.

Aquí te contamos más sobre sus propiedades y su proceso de elaboración.

¿Se pueden repoblar los montes lanzando semillas de fruta?

Parece algo de cajón: guardar los huesos y semillas de melocotones, ciruelas, cerezas y similares que nos comamos y lanzarlas en el monte cuando vayamos o pasemos en coche durante un viaje. Sin embargo, esto no es lo más adecuado.

Hemos consultado con Elena Zuriaga, investigadora en mejora de cultivos frutales del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, que nos ha señalado el poco sentido científico que tiene este mensaje porque estos frutales serían incapaces de salir adelante en un entorno silvestre: “Las especies cultivadas han ido seleccionándose durante años para vivir en condiciones modificadas por el hombre, con altos requerimientos de cuidados”.

Si bien lo más probable es hacerlo no tuviese ningún efecto positivo en forma de nuevos árboles, no se pueden descartar algunos efectos negativos. “Mejor hacer repoblaciones controladas y con sentido si queremos plantar arbolitos en el monte. Y si lo que queremos es tener un albaricoque, pues un huertecito y listo”, concluye la investigadora. Te lo contamos aquí.

Comer mucha fruta, ¿desgasta los dientes?

No hay pruebas de que comer fruta desgaste más los dientes que comer cualquier otro alimento de la misma textura. Además, la fruta es rica en vitaminas, esenciales para mantener entre otras cosas el buen estado de nuestros dientes.

Sin embargo, sí podemos hacer algunas puntualizaciones. Por un lado, muchas frutas son ricas en azúcares (el melón, por ejemplo) o en ácidos (como los pomelos), y ambos componentes pueden suponer un riesgo para los dientes si los consumimos en exceso.

Por eso, el servicio National Dental Care da algunas recomendaciones para evitar estos daños, como lavarnos los dientes o enjuagarnos la boca después de comerlas y optar por las frutas menos dulces y ácidas, como las manzanas, los melocotones o los frutos rojos.

Primera fecha de publicación de este artículo: 12/02/2020.

Otros artículos de Maldita.es